Divide Río Bravo ciudad espacial y narcozona

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Río Bravo

  • Cruzando el Río Bravo, se encuentra La Bartolina, zona dominada por el crimen organizado y famosa por el tráfico de personas y drogas.

MAURO DE LA FUENTE / AGENCIA REFORMA

BOCA CHICA, EU.- Cada tanto tiempo, la tranquilidad de esta comunidad texana, ubicada a unos kilómetros del Río Bravo y la frontera con México, se estremece.

Pero no es por el retumbar de las balaceras que se registran en el lado mexicano, sino por las pruebas de cohetes espaciales.
El empresario Elon Musk, uno de los hombres más ricos del mundo, tiene enfocadas todas sus baterías en crear una ciudad para su empresa SpaceX, que tendría sus viviendas en la actual Boca Chica.

Desde el 2014, Musk desarrolla la base espacial Starbase, donde ya se prueban cohetes, y ha estado comprando propiedades con miras a crear una comunidad que lo impulse hasta Marte y de allí a las estrellas.

Las pruebas de cohetes -y sus periódicas explosiones en el aire- son comunes y se pueden observar sin riesgo desde las cercanas ciudades de Brownsville y la Isla del Padre.

La más reciente atracción de Starbase es el ensamblaje del Starship Super Heavy, que con 120 metros de alto será el cohete espacial más alto de la historia y buscará llevar misiones a la Luna, Marte y más allá.

Incluso, el también fundador de la empresa Tesla se mudó a la zona, donde vive en una pequeña casa de 35 metros cuadrados, y desde donde constantemente viaja a California.

Los residentes de la zona aseguran que sus viajes son tan frecuentes que podría decirse que pasa los días en Texas y las noches en California.

El complejo contrasta con la realidad del lado mexicano, ya que cruzando el Río Bravo, en el municipio de Matamoros, se encuentra La Bartolina, zona dominada por el crimen organizado y famosa por el tráfico de personas y drogas.

En los últimos días, familiares de desaparecidos la han llamado un centro de exterminio y, tras rogar públicamente una tregua a los delincuentes, entraron al predio custodiados por fuerzas federales para buscar a sus seres queridos.

En Texas, el sueño espacial de Musk, a su vez, enfrenta desafíos muy terrenales.

Aunque ha obtenido permisos para su base espacial, Musk todavía no consigue la autorización para fundar su ciudad.

Eddie Treviño Jr., Juez del Condado de Cameron, que incluye Brownsville y la Isla del Padre, asegura que debe aún cumplir con requisitos.

“Si SpaceX y Elon Musk quisieran seguir ese camino”, explicó, “deben cumplir con todos los estatutos de incorporación del Estado.
“El Condado de Cameron procesará cualquier petición ajustada a conformidad con la ley aplicable al caso”, añadió.

Asimismo, residentes de Boca Chica, que cuenta con unas decenas de habitantes, rechazan vender sus propiedades y hasta han acusado presiones de SpaceX.

En respuesta, Musk ha hecho bonos para ganarse la confianza de las autoridades y los residentes.

A través de su fundación, por ejemplo, el empresario inyecta millones de dólares para escuelas del Condado y para el centro histórico de Brownsville.

Hoy, Brownsville, que se ha beneficiado con una oleada de nuevos empleos, luce con anuncios de SpaceX y murales de Musk.

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