NIDO DE VÍBORAS

500
NIDO DE VÍBORAS

POR KUKULKÁN

CONFORME se acerca el proceso electoral para que los diferentes partidos políticos designen a su respectivo candidato a gobernador de Quintana Roo han comenzado a surgir al interior de Morena circunstancias políticas no previstas que podrían amargarle su adelantado sabor de triunfo –basado básicamente en las altas preferencias entre los quintanarroenses–, mientras que del lado de la oposición ya se barajan nombres de personajes con trayectoria que, en una amplia alianza, bien podrían dar la batalla y sepultar su pretensión de conquistar la silla principal del Palacio de Gobierno de Chetumal.

SI TODAVÍA hace unas semanas se veía a Morena prácticamente solo en la competencia, con la alcaldesa Mara Lezama como posible candidata tras ganar la reelección en el municipio de Benito Juárez, el escenario cambió luego hacerse público el interés de al menos otros tres aspirantes a competir por la postulación morenista, a saber, los senadores Marybel Villegas Canché y José Luis Pech Várguez, el diputado federal Luis Alegre, así como la mención en algunas columnas y cafés políticos sobre un cuarto participante que no ha dicho esta boca es mía, pero a quien se le ve como el verdadero ‘tapado’ del presidente de la república para las elecciones estatales de 2022: Rafael Marín Mollinedo.

LOS QUE SABEN de estos asuntos consideran que ante el choque de trenes que se ve venir, si Morena no logra serenar los ánimos encendidos desde el pasado proceso electoral entre Mara y Marybel, el partido podría sufrir una grave fractura si se decide por la primera sin la previa operación cicatriz, lo que llevaría a la segunda a participar bajo las siglas de otro u otros partidos. Por lo pronto ya se habla del PRD. Pero igual rompimiento ocurriría si le dieran la candidatura a la senadora que tampoco cuenta con la aceptación de los otros aspirantes.

EL CONFLICTO morenista en Quintana Roo es una calca de la disputa en que se han enfrascado a nivel nacional los aspirantes a suceder al presidente Andrés Manuel López Obrador, donde el líder del senado Ricardo Monreal Ávila ya manifestó abiertamente que, con o sin Morena, él irá en la boleta de las elecciones de 2024, misma posición que se espera asumirá Marybel Villegas como parte del mismo grupo político, en caso de no ser ella la nominada. Hay quienes opinan que estas diferencias se pueden acabar si se llega a negociaciones en la repartición del paquete de candidatos para las seis gubernaturas que se renovarán dentro de un año. 

UNO DE LOS ESCENARIOS que ayudaría a descompresionar este conflicto, plantea que Monreal no pelearía la presidencia si a cambio le dejan poner a los candidatos en las cuatro gubernaturas en que Morena se ve como el favorito para ganar: Tamaulipas, Hidalgo, Oaxaca  y Quintana Roo. En esta hipotética coyuntura es donde se ve al líder del senado impulsando a la senadora Marybel Villegas, pero la pregunta aquí es: ¿se dejará presionar el presidente López Obrador siendo tan perseverante en sus posturas? 

POR ESO ya hay quienes dentro de Morena a nivel nacional y estatal suponen que el candidato a la gubernatura será finalmente Rafael Marín, el gran amigo del presidente y a quien está claro nadie de los otros aspirantes objetará ni le jugarán las contras por la sencilla razón de que a él le deben los cargos que hoy ocupan tanto en las presidencias municipales como en el Congreso de la Unión. 

SALDADAS las diferencias, tampoco es una garantía el triunfo en automático porque en la oposición ya comienzan a sonar los nombres de Arturo Contreras Castillo, del PRI, o de Alicia Ricalde Magaña, del PAN, políticos nativos con peso y trayectoria, quienes sin duda darían la gran sorpresa en la contienda a los morenistas que siguen esperanzados al poder de su líder Andrés Manuel López Obrador, quien en las elecciones del próximo año ya no estará en la boleta.

@Nido_DeViboras