Reclaman pago justo familias en Santa Lucía

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  • 24 propietarios no han aceptado el pago de 270 pesos por metro cuadrado que les quieren dar, mediante el decreto de expropiación.

JORGE RICARDO / AGENCIA REFORMA

NEXTLALPAN, EDOMEX.- Una veintena de pobladores del ejido Cuatro Caballerías, Municipio de Nextlalpan, al lado norte de la obra, que no han aceptado el precio que se les quiere pagar por la expropiación de 34 hectáreas de terrenos privados para el Nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en el Estado de México, reclamaron ayer a militares que estaban en obras el pago de una mejor indemnización de sus terrenos.

La señora Rocio Lozano Ibarra, quien ofreció su casa para que se instalara un campamento de pobladores que se oponen a la expropiación de sus predios, informó que acordaron con oficiales del Ejército realizar una reunión en la Sedena para discutir la situación.

“Los señores traen su gafete amarillo que representa apoyo, pero ellos en lugar de apoyarnos nos van agredir ahorita, nos van a violentar, nos van a querer mover de lugar donde estamos”, dijo un propietario.

Los pobladores grabaron la llegada de militares al lugar entre empujones y gritos. Afirman que 24 propietarios no han aceptado el pago de 270 pesos por metro cuadrado que les quieren dar, mediante el decreto de expropiación publicado el 28 de junio en el Diario Oficial, para el nuevo aeropuerto de más de 80 mil millones de pesos que debe quedar listo el próximo año.

“Imagínese, nos dan 270 pesos por metro cuadrado, cuando de aquí para allá el metro está en no menos de mil 500, mil 700, hasta 3 mil pesos. Nosotros no nos oponemos al aeropuerto, pero queremos algo justo”, dijo Timoteo Sánchez.

La mayor parte de las 34 hectáreas expropiadas eran zonas de cultivo, aunque aún quedan al menos tres inmuebles en pie, una de ellas una finca, y la casa de doña Rocío. De las otras están aún los restos de la demolición removidos por las máquinas. Según los propietarios, el avalúo de la Sedena se hizo sin su participación y considerando que no había escrituras.

“Algunos aceptaron el precio que les pagaron porque les dio miedo. Otros ni se aparecieron porque aunque estos terrenos los compramos, el Municipio no nos ha querido dar escrituras y la Sedena nos pide hasta el certificado de vacunación del Covid-19”, dijo Timoteo Sánchez.

María Elena Martínez, nuera de doña Rocío, afirmó que sólo tienen esa casa, una casa confortable, donde se puede colocar un campamento para 24 personas, pero que el Ejército se las quiere cambiar por una casa de interés social.

“No tenemos adonde ir a vivir. Desgraciadamente no tenemos adonde ir a vivir, aquí vivimos con tres niños, ¿y a dónde nos vamos a ir? A la calle, porque no tenemos para dónde ir y si aceptamos ese dinero no vamos ni poder comprar otra cosa porque somos pobres”, dijo María Elena, que tenía piquetes de abeja que consiguió durante la pelea con los soldados.

“Ojalá que el Presidente López Obrador se entere porque él es un hombre justo y ha dicho que nada por la fuerza, que todo por la razón, y eso es sólo lo que queremos”, dijo Rocío Lozano Ibarra.

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