Redefine Clint Eastwood la hombría en ‘Cry Macho’

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  • En Cry Macho, el nuevo largometraje de Clint Eastwood, el mítico actor y director confronta a un veterano que fue la imagen de la virilidad y a un joven que va a descubrirse.
MAURICIO ÁNGEL / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Como adolescente, Rafa (Eduardo Minett) está tan obsesionado con la gallardía que nombró a su gallo Macho y eso a Mike (Clint Eastwood) le saca una sonrisa irónica. El ex campeón de rodeo sabe que el término está sobrevalorado.

La escena revela la búsqueda de Cry Macho, el nuevo largometraje de Eastwood que se estrena este jueves en cines, en el que el mítico actor y director confronta a un veterano que fue la imagen de la virilidad y a un joven que va a descubrirse.

“Rafa tiene el pensamiento de que un macho es este hombre rudo, que si se cae o se pega no llora, que no tiene sentimientos, que golpea. Lo que Mike le enseña es que lo macho es otra cosa.

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“No tiene nada que ver con el género o no llorar, tiene que ver con ser respetuoso con la gente, con la naturaleza, con un animal. Es tener el alma con ganas de salir adelante”, explicó Minett en entrevista.

Mike recibe la encomienda de un antiguo jefe de ir a México por su hijo Rafael y llevárselo a Texas, pero el encuentro será más profundo de lo que esperan: ambos tienen pasados dolorosos.

Hace mucho que la gloria abandonó al cinco veces campeón del All-American y sus demonios lo persiguen, pero la misión le enseñará que le quedan razones para vivir.

“Más allá del viaje físico está el emocional de estos dos personajes, que tienen historias de vida diferentes, pero algo en común, que es que los dos carecen de amor, ganas en general. Lo que los une es que los dos aprenden mutuamente.

“Rafa es un niño que se está descubriendo, así como el significado de la vida, quién es y Mike encuentra en él la redención y una segunda oportunidad de vida. Rafa aprende lo que es la vida, qué es ser un buen hombre”, subrayó Minett.

El filme dirigido y protagonizado por el ganador al Óscar por Golpes del Destino está ubicado en la frontera de mexicoestadounidense en 1979, y en su viaje pasarán por pueblos y se encontrarán con hombres peligrosos.

“La película habla de qué carajos es ser hombre en un momento histórico donde los hombres nos lo preguntamos. Para que ellos puedan llegar a resignificar qué significa ‘macho’, tienen que toparse con obstáculos y mi personaje es uno de ellos”, adelantó Horacio García Rojas.

“Como es una película que habla de redención, el personaje de Clint Eastwood busca la redención es porque tiene un pasado no tan positivo y se va a ver reflejado en personajes como el que me toca a mí. Al verme, dice: ‘tuve ese camino y hoy estoy revalorando uno nuevo'”.

Pese a estar lleno de acción, el largometraje del director, de 91 años, también resulta tierno, en opinión de la actriz Natalia Traven, quien completa la tercia de mexicanos del filme.

Traven interpreta a Martha, una mujer fuerte para criar a sus cuatro nietas, así como dulce, por lo que logró secuencias esperanzadoras con el protagonista de Los Imperdonables. “No me gustaría pensar que Cry Macho fuera la bandera de algo, creo que la historia es tan hermosa que es lejana de ello. No quiero que Martha sea un estandarte, es una mujer cálida, esa parte femenina me parece muy poderosa.

“Nunca me aproximé de una cuestión de género o roles, lo agradecí muchísimo porque me permitió crear un ser humano, es dulce y suave. Después de tantas aventuras entre hombres y cowboys, mi personaje es el contrapeso”, detalló la actriz.

Tranquilo ante la pandemiaEntre cortes, el mítico Clint Eastwood se sentaba con Natalia Traven, le extendía su caja de dulces y le ofrecía uno. La primera vez ella temió, pues la filmación se realizó durante la pandemia, pero el director la calmó.

“No había tensión en ese sentido, sabía que estábamos checados y él mismo decía que no había que exagerar porque no se podía trabajar así, que todos relajados”, contó la actriz.

Para Horacio García Rojas filmar en contingencia frustró parte del sueño de trabajar con el ganador de cuatro premios Óscar.

“Estoy muy agradecido, pero me pregunto cómo hubiera sido filmar sin pandemia. Me imagino al llegar a decirle: ‘Cuénteme las historias de los 70, del vestuario de Malpaso tu productora, ¿cuál fue el primer bache que te encontraste como creador?’

“Pude preguntarle de toda esa experiencia que sé que tiene y está dispuesto a compartir. Nos empezaba a platicar, pero nos recordaban que al ser pandemia, debía haber distancia social, ponernos los cubrebocas, uno en una esquina y otro en otra”, recordó el protagonista de Diablero.

Ambos actores comparan sus escenas con un delirio fantasioso, pues los remiten a imágenes de la extensa carrera del protagonista de El Bueno, El Malo y el Feo, que como actor tiene 72 créditos, según IMDb.

La película con Eastwood que más veces ha visto Traven es Los Puentes de Madison y le resulta irreal que tomó el lugar de Meryl Streep, aunque lo que más valoran es el lado humano de la leyenda, pues no resultó ser el viejito gruñón que podían imaginar.

“La mayor enseñanza es ver un ícono ser, antes que nada, un gran ser humano. Genera un ambiente de trabajo delicioso, armónico, lúdico, armonioso, acogedor. Eso para mí es una gran enseñanza.”Él hace muchas bromas en el set, es un compañero muy divertido, jamás hubo tensión, sino armonía pura. Qué mejor enseñanza saber que una producción de este tamaño puede ser así, relajado, profesional, que todo mundo fluya ligero”, destacó Traven.

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