NIDO DE VÍBORAS

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NIDO-NEGRITOS-DE-ARROZ-P

POR KUKULKÁN

ALGUNA purificación debe dar el ser gobierno de la Cuarta Transformación, porque de inmediato limpia malas reputaciones y borra oscuros pasados de personajes hasta con procedimientos jurídicos activos en su contra, pero que aun así figuran en los gabinetes de los gobiernos municipales de Morena en Quintana Roo, como es el caso ampliamente difundido de Pablo Bustamante, síndico del municipio de Benito Juárez y dirigente estatal del Partido Verde Ecologista, involucrado en un proceso penal por despojo inmobiliario.

LA ALCALDESA  Mara Lezama Espinosa no le ha dado la importancia que amerita este asunto, la situación jurídica del abogado del ayuntamiento está endeble y por lo tanto todos los actos que él realice como autoridad municipal, entre ellos las firmas de documentos, tienen efectos que tienen consecuencias administrativas y jurídicas que podrían ser invalidados a futuro en caso de que algún agraviado emprenda juicio de nulidad de los actos del síndico por enfrentar un proceso penal, lo cual está prohibido en la ley. 

EL QUE generalmente sale perdiendo en estos casos no es el responsable de las agravantes, sino el propio ayuntamiento, la sanción no es contra la persona sino contra la institución. De modo que si, por ejemplo, el síndico municipal representa al ayuntamiento en juicios laborales con laudos a favor de los trabajadores despedidos, todos lo que él firme o acuerde bajo el estatus jurídico de procesado, no tienen validez.  

TAMBIÉN a Cozumel llegó la purificación. La alcaldesa morenista Juanita Alonso Marrufo ignoró la investigación por corrupción que se sigue contra Irma Nohemí Tun Celis, por un presunto desfalco al propio ayuntamiento, y la nombró tesorera del ayuntamiento, cuando la recomendación del Presidente Andrés Manuel López Obrador, cabeza del Gobierno de la 4T,es “hacerle fuchi” a los corruptos para allegarse de colaboradores honrados y honestos.

  

LA TESORERA ya tenía una carpeta de investigación ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la que se venía defendiendo, sin éxito, a través de juicios de amparo en tribunales federales. Tun Celis también fungió como tesorera durante el mini periodo de dos años que encabezó la alcaldesa panista Perla Tun Pech (2016-2018), ambas involucradas en presuntos desvíos de fondos y diversas anomalías, por 20 millones de pesos.

LOS FALTANTES de recursos que se les atribuyen a ambas fueron detectados por la Contraloría Interna del gobierno municipal que acaba de concluir el priista Pedro Joaquín Delbouis, pero que ni Perla Tun Pech ni Irma Nohemí Tun Celis han podido solventar con documentos ni con la comprobación de los gastos. Hace unos días, se promovió un juicio que pretende invalidar su nombramiento en tanto no se aclare su situación jurídica, que sigue curso bajo la carpeta de investigación FGE/QR/FECC/CHE/0321/09/2021. 

DONDE la situación está candente es en Puerto Morelos, municipio “gobernado” por el Partido Verde Ecologista en medio del caos y la confrontación de grupos internos por controlar el poder local que por ley encabeza la presidenta municipal Blanca Merari Tziu Muñoz, viuda del candidato natural para la presidencia municipal asesinado antes de la contienda, Ignacio Sánchez Cordero, a quien su antecesora Laura Fernández Piña le dejó fuertes deudas y bien planchadas dos concesiones, para la aprobación del nuevo cabildo, de los servicios de alumbrado público por 4 millones de pesos al mes durante 20 años para el empresario Carlos Alberto Moyano Menchaca, esposo de la ahora diputada federal que ganó bajo las siglas de Morena.

@Nido_DeViboras