Despiden al ameno y culto ‘Rochón’

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Rochón
  • Uno de los primeros grandes proyectos de “Rochón” fue el filme Guadalajara en Verano (1965), de Julio Bracho, quien lo buscó después.

MAURICIO ÁNGEL / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- A Enrique Rocha sus amigos lo relacionan con el disfrute: hacía que cortes en filmaciones se llenaran de chistes y nunca faltaba su whisky (que llamaba “wiskol”).

Por ello, el actor sólo dejó pendientes comidas y reuniones para ver el futbol.

De hecho, mañana, miércoles, iba a verse con Juan Soler, quien estaba tan sorprendido como los familiares de “Rochón”, quienes ayer durante su velorio encontraron consuelo en que murió sin sufrimiento, en su cama.

“La muerte de los justos es la que se merecía, dejando en nosotros el gran recuerdo y grandes enseñanzas. Fue un caballero en todo el sentido de la palabra, un hombre cabal, una persona afable, divertida. Qué lindo que le recuerden así.

“Fue generoso, un hombre siempre dispuesto a ayudar, siempre con la palabra justa, amable, caballerosa, siempre se dirigió a las mujeres como las devotas y era una forma cariñosa, chistosa y muy respetuosa que siempre usaba. Se le aprende mucho a un caballero de esa envergadura”, resaltó Soler afuera de la funeraria.

Su hermana, Patricia Rocha, cree que murió de un infarto, pues destaca que su salud era perfecta, tras dejar de fumar hace 10 años.

Uno de los primeros grandes proyectos de “Rochón”, quien tenía 79 años de acuerdo con aclaraciones de su personal, fue el filme Guadalajara en Verano (1965), de Julio Bracho, que lo llamó al año siguiente para estelarizar El Proceso de Cristo.

El actor fue dirigido por varios de los cineastas más relevantes de México, como Arturo Ripstein en Tiempo de Morir (1966), Alejandro Pelayo en Morir en el Golfo (1990), Alberto Cortés en Ciudad de Ciegos (1991) y Felipe Cazals en Kino (1993).

Pero su trayectoria fue tan amplia, con alrededor de 90 créditos, entre los que destacó la serie En Busca de México, producida por Emilio Larrosa.

“Viajamos por todo el País y sus zonas arqueológicas. Él era conductor junto con otros artistas, pero nadie la ha visto porque salió en el Canal 9, cuando era cultural. Una vez estábamos en Taxco por la serie, nos subimos a un funicular y nos quedamos parados ahí bastante tiempo.

“Luego festejamos toda la noche porque tuvimos mucho miedo. Las anécdotas de él eran gozosas, con él todo era así. Era el concepto de la copa de vino, del buen comer, la buena plática, el análisis de otras novelas y del cine, del que era un amante”, resaltó el productor.

Su versatilidad la debía a que sabía de todo, algo que le fue inculcado por su padre, quien le hablaba a sus hijos de historia mundial.

“Es la única persona que conozco con esa cultura y ese sentido del humor, ojalá de verdad más hombres aprendan. Siempre he dicho que la cultura y educación matan carita y cartera. Con él eran largas pláticas y no te aburrías, sabía de todo, de cualquier tema, chistes, política, países, historia del País.

“Era fascinante escucharlo. Para mí fue un honor hacer con él Yo Compré a Esa Mujer, las grabaciones eran gozosas, nos deja muchísimas frases, risas”, compartió la actriz Leticia Calderón.

A decir de los asistentes, la sala donde le ofrecieron una misa estaba llena para las 16:00 horas, la cual fue previa a su cremación.

Sus cenizas reposarán en la iglesia de Czestochowa, en Tecamachalco, donde también están los restos de sus papás y otro hermano.

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