Festeja Secundino Navidad mexicana con mariachi

490
  • Una Navidad Mexicana, un álbum de César Secundino, donde se aventura a fusionar el jazz con el mariachi.
ERIKA P. BUCIO / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- El guitarrón marca el swing en el popurrí navideño armado por el arpista César Secundino (Torreón, 1985) en Una Navidad Mexicana, un álbum donde se aventura a fusionar el jazz con el mariachi.

Ya el baterista y compositor Tino Contreras, fallecido en septiembre pasado, había unido ambas músicas en su aproximación Jazz mariachi, pero Secundino quiso llevar esa aleación más allá en su nueva producción, acercándola al calor de estas fechas, con clásicos populares como Blanca Navidad, Rodolfo El Reno, We Wish You A Merry Christmas, Navidad rock o Santa viene al pueblo, aunque también grabó temas decembrinos de la tradición latinoamericana, como A la huella, de Ariel Ramírez.

E incluso se atrevió con otras formas aún más disociadas del lenguaje del mariachi al unir el son con el blues en la pieza México, ángel y pastor.

En entrevista, el arpista lagunero explica que su propuesta obedece a una idea de buscar una evolución en el lenguaje del mariachi tanto “armónico, melódico y de forma”.

“El maestro Tino Contreras se acompaña del mariachi con su banda. Aquí la idea es que el ensamble del mariachi como tal se traduce en lo que sería el combo de jazz; la sección rítmica melódica, armónica, se traduce al mariachi sin necesidad de usar una batería ni bajo, y es una manera de valorar los instrumentos del mariachi”, expone.

De ahí que en su exploración sonora encontrara que el guitarrón tiene las mismas posibilidades del contrabajo en el swing o que la vihuela puede hacer las veces de la batería.

“Desgraciadamente, el mariachi se utiliza mucho solo para el chun-tan-tan o la cumbia. Es una pena que cuando el 99 por ciento de los mexicanos escucha mariachi lo asocia al Mariachi loco, siendo un grupo tan rico en sus instrumentos y lenguaje sonoro. (Es lamentable que) lo asociemos a cosas tan simples como esa”, ataja.

TIEMPOS DE APRENDIZAJE
Secundino fue mariachi en Monterrey en sus años de estudiante en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Por las mañanas tocaba con la orquesta, por las tardes tomaba clases y por las noches se iba a “serenatear”.

Una mañana, después de trabajar, se quedó dormido en su coche en un semáforo. Vestido de mariachi, la policía lo creyó dormido de borracho. Lo cierto es que llevaba dos días sin descansar, el cuerpo no daba para más y en media hora tenía un ensayo con una sinfónica.

“Al mismo tiempo fue una experiencia que me permitió expandir todo mi vocabulario tradicional”, asegura el arpista, triunfador en 2018 en The World Harp Competition, en Holanda.

Entiende que, al trabajar sin partitura, es más fácil entrar en el proceso creativo.

“Nosotros, en el mundo clásico, somos como traductores, leemos la partitura y le hacemos saber a la gente cómo sonaba hace 200, 300 años, y no existe del todo un proceso creativo sino más bien interpretativo, un proceso de traducción. Cuando logras salir de la partitura, se logra más un proceso creativo”.

Secundino es un compositor y arreglista preocupado por buscar nuevos senderos para su música. Escribió el primer concierto compuesto para orquesta de jazz con arpa como instrumento solista, en la Suite La Mexicana, en cinco movimientos, donde vincula la música tradicional con el jazz.

EL PROYECTO CONTINÚA
Aquel mariachi con el que Secundino trabajó durante ocho años, Ángeles de México, fue el que acompañó al arpista al estudio de grabación para Una Navidad Mexicana, un álbum publicado por la disquera londinense Ditto.

El disco es resultado de su tesis doctoral en la Universidad Tito Puente, donde propone la fusión de los lenguajes del mariachi y el jazz.

Se trata de una experimentación, porque en realidad nunca había escrito para una música tan mexicana.

Esta producción navideña es el primer paso de dicho proyecto.
Ahora trabaja, con música original suya, en el paisaje sonoro El canto del tunkuluchú, para una leyenda maya sobre el búho (tunkuluchú).

Cada uno de los ocho movimientos describe un personaje o un pasaje de la historia. Aborda lenguajes típicos como samba, bambuco y currulao, tango, guajira, para “explorar diferentes sonoridades con la base del mariachi”.

Un proyecto que prevé terminar de grabar muy pronto, también con Ditto, y lanzarlo en los primeros meses de 2022.
Mientras tanto, Secundino se entrega a estas fechas y ofrece Una Navidad Mexicana entre el swing del jazz y el mariachi.

ASÍ LO DIJO
“Es una pena que cuando el 99 por ciento de los mexicanos escucha mariachi lo asocia al Mariachi loco, siendo un grupo tan rico en sus instrumentos y lenguaje sonoro”.
César Secundino, arpista.

Te puede interesar: Dale un giro al intercambio de regalos