NIDO DE VÍBORAS

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Entrega Ieqroo constancias a candidatos a gubernatura

Por KUKULKÁN

LISTOS los registros oficiales de candidatas y candidatos (tres contra dos) que se medirán el próximo proceso electoral para suceder al gobernador Carlos Joaquín González, la meta que tiene la o el que vaya a ganar la competencia es lograr alcanzar al menos 300 mil votos a su favor para poder sentarse en la silla del Palacio de Chetumal durante los próximos cinco años que durará el mandato por el obligado ajuste de la homologación del calendario electoral con el federal.

Y NO ES tarea fácil para ninguno de los cinco participantes ante una sociedad históricamente apática, que en promedio ha registrado una participación ciudadana del 53.11 por ciento durante los últimos cuatros procesos electorales para la gubernatura (1999, 2005, 2010 y 2016), aunque hay quienes arrancan con una estrella y ventajas a su favor, de lo que han ido dando cuenta el mar de encuestadoras y encuestas, unas cuchareadas y otros no tanto, con sus particulares pronósticos (e intereses) sobre cómo se van moviendo las preferencias electorales conforme se acerca el arranque de campaña que inicia este domingo 3 de abril.

EL CASO es que en todas, hasta las mandadas hacer por sus adversarios, la favorita de la contienda sigue siendo la candidata de Morena, Mara Lezama Espinosa, quien de conservar la ventaja hasta el día de la jornada electoral rompería tres retos históricos de la política local; no sólo sería la primer mujer en conquistar la gubernatura, después de ocho periodos con gobernadores hombres, sino también la primera no nacida en el estado y la primera ajena a los grupos de familias locales que se repartieron el poder durante todo este tiempo, con el natural derecho por ser fundadores.

PARA lograrlo la candidata morenista tiene varias ventajas; el apoyo principal del Gran Elector, el presidente Andrés Manuel López Obrador cuya popularidad en la entidad está entre las más altas con 83 por ciento del respaldo social; cuenta también con el respaldo de todo un ejército de casi 200 mil beneficiarios de los programas federales del Bienestar que reciben un apoyo o una beca, una pensión, un préstamo, y que sin duda seguirán votando por los candidatos de Morena.

ADEMÁS, en frente no tiene un sólo rival con posibilidades reales de darle la competencia, por más que circulen encuestas tratando de persuadir sobre un escenario de alcance respecto de su más cercana competidora, la candidata de la alianza “Va por Quintana Roo” Laura Fernández Piña, cuyas preferencias oscilan entre el 13 por ciento y el 29 por ciento, dependiendo de la encuestadora y sus compromisos, contra el 39 por ciento que algunas le dan a la morenista Mara Lezama y el 59% que le otorgan otras, según cada traje a la medida.

YA SÓLO depende del programa de gobierno que ofrecerá para una población urgida de un cambio en las políticas públicas de seguridad, de diversificación de la economía, combate frontal a la corrupción y a la impunidad, de justicia social, dado que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha pronunciado públicamente su preferencia por las mujeres gobernantes, porque suelen ser “más honestas que los hombres”, lo cual Mara Lezama deberá demostrar a píe juntillas.

PERO el gran reto, el machuchón parafraseando al presidente, será lograr la separación del interés público de los intereses privados que han dominado al gobierno local (creando nuevos ricos cada sexenio) para evitar que los funcionarios públicos sigan haciendo negocios particulares aprovechándose de su función como “servidores públicos”. Nada fácil, pero sin duda si Mara Lezama triunfa, como todo parece indicar, marcaría un antes y un después en la historia local por tener frente a sí la gran oportunidad de implementar en toda su expresión los principios torales del Gobierno de la Cuarta Transformación de “no mentir”, “no robar”, “no traicionar” que desafortunadamente todavía no han logrado permear a los gobiernos estatales y por supuesto mucho menos en los municipales.

@Nido_DeViboras