NIDO DE VÍBORAS

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NIDO AMBIENTALISTAS

Por KUKULKÁN

EN ESTA HISTORIA no hay medias tintas ni se tienen pelos en la lengua para señalar al esquirol, al principal personaje que con sus dichos boicoteó la posibilidad de que ambientalistas y personajes de la actuación se sentaran a dialogar con el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador respecto a su oposición férrea a que no se construya el Tramo 5 del Tren Maya.

TODO MARCHABA bien desde finales de la semana pasada, tanto es así que la expectativa fue creciendo y creciendo en el transcurso de este pasado fin de semana. Ya se tenía dispuesto el espacio en Palacio Nacional, para que Obrador al término de su mañanera de este lunes 25 de abril, recibiera a esos opositores a una de sus obras insigne.

DE HECHO, uno de los principales opositores, Rubén Albarrán, cantante de Café Tacuba le envió una carta al Presidente de México para agradecerle su apertura al diálogo y dijo confiar en que el mandatario de los mexicanos “escuchará la voz del corazón de la tierra y la de la razón científica desinteresada. Queremos pensar que no habrá mala fe, que los intereses económicos y de desarrollo quedarán supeditados al bien mayor y la inteligencia colectiva”.

PERO COMO se dice popularmente, “salió el prietito en el arroz” o “se le metió una piedra al zapato” y un mucho contagiado por lo que vio en la entrega de los premios Oscar, al estilo de Will Smith, decidió darle una bofetada a ese espacio de diálogo entre el Presidente de México y ese bloque que se opone al Tren Maya, sí, el actor que siempre busca como tal el protagonismo, el llevarse el papel estelar y dio al traste con esa posibilidad como si fuera un encuentro con su ‘Familia peluche’: “Para qué vamos, nos va a marear”.

FUE ASÍ como Eugenio Derbez jugó el papel de esquirol y para las pulgas del inquilino de Palacio Nacional, de su agenda borró el encuentro, pero no dejó pasar la oportunidad en su conferencia mañanera para ubicar al personaje que de defensor de la tierra pasó a ser el impostor para reventar el encuentro.

Y OBRADOR se curó en salud: “Eugenio Derbez, y otros, querían que recibiéramos a ambientalistas, reales o supuestos también, que no sabemos y que incluso tenemos ciertas dudas sobre su actuación. Entonces, lo mejor, para que no nos usen, porque ya sería el colmo que los conservadores corruptos quisieran utilizarnos, lo mejor es que los atienda la Secretaría del Medio Ambiente, el director del Fonatur, que es el responsable de la obra del Tren Maya”.

LUEGO PIDIÓ a su vocero, Jesús Ramírez Cuevas, poner una foto de Derbez inaugurando un hotel en Xcaret que, denunció el mandatario, “sí ha hecho trabajos de unir cenotes, de desviar ríos y vi una foto en donde quien inaugura uno de los hoteles de Xcaret es Derbez. ¿En qué quedamos? ¿Hay un doble rasero? Basta de hipocresías”.

Y ENSEGUIDA pidió que le dieran ‘play’ a un video en el que aparecen actores, pero de la vida diaria en las comunidades indígenas, “no son personajes imaginarios”, para responderle por esa vía al actor esquirol de nombre Eugenio.

EUGENIO DERBEZ el que con su protagonismo mató toda posibilidad de que Obrador y los científicos mostraran los pro y los contra de ese polémico tramo 5 del Tren Maya, para dejar todo en claro, pero con su lengua suelta le dio argumentos al presidente para justificar su señalamiento de que se trata no de un problema social o ambiental, sino que un problema politiquero.

Y PARA CERRAR la defensa de su obra, el video de los líderes de las comunidades mayas, arengaron: ¡Vamos, súbete al tren! para hacerle frente a la campaña SelvameTren.

@Nido_DeViboras