Feminismos en corto y sin tanto rollo

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Y tu candidat@, ¿cumple con su 3 de 3 contra la violencia hacia la mujer?

Y tu candidat@, ¿cumple con su 3 de 3 contra la violencia hacia la mujer?

Por Haidé Serrano

Las y los ciudadanos cuentan hoy con un instrumento para exigir que las candidatas y candidatos consideren a las mujeres en igualdad de derechos que los hombres, que a través de su conducta no hayan incurrido en actos machistas, patriarcales y violentos contra las mujeres. Se trata de la “3 de 3 contra la violencia”.

Esta herramienta se la debemos a las mujeres constituyentes de la Ciudad de México, feministas, colectivas y legisladoras que impulsaron esta exigencia a quienes decidan postularse por un cargo de elección popular.

Su nombre es similar al del otro instrumento denominado 3 de 3, y que exige también a las y los candidatos presentar su declaración fiscal, patrimonial y de conflicto de interés, con miras a impulsar perfiles conscientes del combate a la corrupción inherente a sus cargos.

Qué implica la 3 de 3 contra la violencia:

  • No haber sido persona condenada, o sancionada mediante resolución firme por violencia familiar y/o doméstica, o cualquier agresión de género en el ámbito privado o público.
  • No haber sido persona condenada, o sancionada mediante resolución firme por delitos sexuales, contra la libertad sexual o la intimidad corporal.
  • No haber sido persona condenada o sancionada mediante resolución firme como persona deudora alimentaria o morosa que atente contra las obligaciones alimentarias.

El Instituto Nacional Electoral aprobó en el 2020 este instrumento que desemboca en un formato obligatorio que deben llenar en su inscripción las y los aspirantes. Sólo que es “de buena fe”. Es decir, falta lo más importante: saber si es verdad lo que allí declararon. Recae en la autoridad la verificación de la información presentada. Lo que ni las autoridades electorales ni los partidos se ocupan de investigar.

Aún nos falta mucho para impedir que sean elegidas personas con alto potencial de cometer violencia hacia las mujeres. Sin embargo, cabe subrayar la capacidad de disuasión que tiene la herramienta, porque se puede denunciar la falsedad de esas declaraciones de buena fe en los organismos electorales, en el periodo que corresponda.

Y la “3 de 3 contra la violencia” tiene por el momento una función de prevención. Es un avance, pero aún falta fortalecerla e impedir lo esencial: que lleguen a gobernar perfiles de personas que contravengan la 3 de 3.

En un país con una cultura machista y violenta hacia las mujeres, donde los feminicidios se han incrementado en más del 500 por ciento en varios estados del país, la violencia familiar también ha registrado un aumento, así como las violaciones y otros delitos contra la mujer, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), sería muy grave que las y los candidatos estuvieran presentando “3 de 3 contra la violencia” falsas. Cosa que ya ocurrió y de lo que ya dio cuenta el INE el año pasado en un ejercicio de verificación del anterior proceso electoral.

Es imperativo que los partidos políticos postulen a personas que cumplan verazmente con la “3 de 3 contra la violencia”. Es una exigencia social. La violencia hacia la mujer es un delito y los partidos están obligados por ley a la prevención, atención y sanción de la violencia política hacia la mujer en razón de género.

@HaideSerrano  conduce y produce Feminismos en Corto sin Tanto Rollo. Está dedicada a la comunicación sobre feminismo, perspectiva de género, desigualdad y violencia. Ha trabajado en diversos medios de comunicación, entre los que destacan Reforma y Excélsior. Ahora columnista de Luces del Siglo. Es licenciada en Comunicación por la UNAM, maestrante en Administración Pública; en Género, Derecho y Proceso Penal.