NIDO DE VÍBORAS

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NIDO MARA ARRASA

Por KUKULKÁN

SÓLO era cuestión de tiempo para confirmar el arrollador triunfo de la candidata a la gubernatura de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa con una amplia ventaja de casi 38 puntos porcentuales sobre su más cercana competidora Laura Fernández Piña, de acuerdo con el número de votos contabilizados hasta la madrugada de este lunes 6 de junio y que parecieran una calca de los mismos resultados que venían reportando todas las encuestadoras que no dejaron de perfilar a la morenista como la ganadora.

PERO más allá de las cifras, lo que no entendieron los contendientes derrotados Laura Fernández Piña y José Luis Pech Várguez fue que en esta elección estaba en juego no sólo dos gubernaturas de la región sureste (también ganaron Oaxaca), sino el destino de la Magna obra del gobierno de la Cuarta Transformación, el Tren Maya y por supuesto no iban a perder la oportunidad de ‘Hacer Historia’ controlando esta importante zona que será el bastión del lopezobradorismo al menos en el próximo decenio.

LA SEÑAL del presidente siempre fue clara en el sentido de que para su proyecto quería a Mara Lezama como la gobernadora que estará a cargo de los diferentes proyectos de infraestructura que se tienen contemplados a mediano plazo, pero con esa decisión también logró hacer historia a nivel estatal llevando a la silla principal del Palacio de Chetumal a la primera mujer gobernadora en la entidad que a su vez vino a romper el viejo molde aspiracional que permitía llegar a este máximo encargo exclusivamente a los ciudadanos nacidos en la entidad y preferentemente a los miembros de las prominentes familias políticas de Cozumel y Chetumal que se mantuvieron durante 47 años en el poder.

OTRO de los factores que inclinaron los resultados a favor de la ganadora, fue la gran muestra de participación ciudadana, que si bien no llegó al 60 por ciento del padrón, si ejerció un masivo voto de castigo a la opción de Laura Fernández por sus nexos con los dos gobernadores priistas que más endeudaron y saquearon al estado, Félix González Canto y Roberto Borge Ángulo.

CUANDO esta dupla gobernó el estado Laura fue cómplice del saqueo y del autoritarismo que ambos personajes ejercieron contra los que no pensaban como ellos, hasta pulverizarlos de la faz de la vida política estatal, entonces la ahora derrotada candidata festinaba iguales o peores abusos de los que hoy denuncia y se declara víctima. Sólo es una sopa del propio chocolate que otrora practicó.

LOS CIUDADANOS tampoco iban a perdonar los engaños vulgares de una candidata a quien públicamente se exhibió con pruebas el negocio familiar del servicio de alumbrado público para el municipio de Puerto Morelos, que la ahora ex alcaldesa se garantizó por 20 años, a través de una empresa de su esposo Carlos Alberto Moyano quien a cambio obtendría una millonaria cantidad durante 240 mensualidades.

TAMPOCO iban a perdonar el abuso de una candidata que prometía proteger el salario de los trabajadores cuando como alcaldesa portomorelense no pagó las cuotas del IMSS de los trabajadores del ayuntamiento a pesar de habérselas descontado a estos de su nómina quincenal, lo cual se le demostró con pruebas documentales y aún así lo sigue negando en vez de responsabilizarse de ese asunto; igualmente se le escuchó criticar deudas ajenas pero, hoy por hoy, dejó quebradas e hipotecadas las finanzas del municipio.

LOS RESULTADOS históricos de las últimas cinco elecciones de gobernador han dejado ver la expresión política de una sociedad más plural y menos manipulable a intereses de políticos ‘expertos’ (en corrupción), y que se ha especializado en castigar severamente hasta quienes en alguna vez gozaron de amplia popularidad y que hoy son cadáveres políticos que han visto frustrados sus intentos por volver a la palestra (remember José Ignacio “El Chacho” Zalvidea y Gregorio Sánchez Martínez “Greg”).

SI LAURA hubiera querido encabezar una candidatura “en serio”, aglutinadora de los diferentes sectores sociales inconformes con el actual régimen debió haber declarado de forma más auténtica la guerra a su ex jefe Jorge Emilio González “El Niño Verde”, el enemigo número uno de la política estatal, y muchos se le hubieran sumado. Pero su repentina aparición entre los contendientes, sin tener posibilidades reales de ganar, y acusando al Niño Verde de pretender apoderarse del estado a través de Morena y su candidata Mara Lezama, sonó más a una rabieta por no ser considerada como la ungida a pesar de su “experiencia” y los servicios prestados incondicionalmente al partido del tucán.

@Nido_DeViboras