Detona Refinería de Dos Bocas red de mototaxis

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Detona Refinería de Dos Bocas red de mototaxis
  • Buscan en Paraíso regular los llamados ‘pochimóviles’, circulan mototaxis con o sin aval de Semovi; critican choferes requisitos excesivos.
BENITO JIMÉNEZ / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- El municipio de Paraíso, Tabasco, ya es famoso por albergar en sus terrenos a la Refinería Olmeca de Dos Bocas, pero también por sus “pochimóviles”, unos mototaxis rojos que transportan hasta cinco pasajeros por corrida.

Tres usuarios viajan muy apretados atrás y otros dos adelante, junto al conductor, con casi la mitad del cuerpo volando.

Es difícil que alguien haya escapado a un viaje en estos pequeños medios de transporte, que cobran mínimo 10 pesos por un recorrido de Torno Largo —una población ubicada al noreste de la Refinería, de unos 3 mil habitantes— a uno de los accesos al centro de Paraíso.

En su recorrido, de unos 18 kilómetros, los “pochis” suelen llenarse a las afueras de un centro comercial, entre Puerto Ceiba, la Refinería y el acceso a Paraíso.

Los “chetos”, como les llaman los pobladores de Paraíso a los trabajadores de la Refinería Olmeca por el color naranja de sus uniformes, son los principales usuarios de los mototaxis que proliferan con y sin permiso.

Según fuentes de la Secretaría de Movilidad (Semovi) de Tabasco existen unos 2 mil vehículos “tipo pochimóvil” en los 17 municipios. 

Sin embargo, sólo en Paraíso, desde el arranque de las obras de la Refinería, los “pochis” se volvieron una plaga.

Los propios choferes estiman que circulan unos 300. Un exceso si se considera que sólo en el municipio de Centro están registrados unos 900.

“El apogeo fue el año pasado, ‘los chetos’ nos dieron mucho trabajo, gracias a Dios, al principio estuvo bueno, pero vino la pandemia, eso nos bajó, aunque siempre hubo viajes”, narró Gonzalo, quien le trabaja al “patrón”, un pochi, desde marzo de 2020, en el arranque del coronavirus.

Reconoce que labora sin la concesión correspondiente. Conduce descalzo siempre sudando por los 30 grados que en promedio se sienten en esta zona húmeda.

Gonzalo sabe que su trimoto es la única forma de transporte para los trabajadores que salen de la Refinería por los accesos 1, 2 y 4, ya sea en el horario de comida o en el fin de sus turnos.

“Si hay muchos así (irregulares), la verdad, pero lo primero es la Refinería ¿no?”, presumió el paraiseño.

Lamentó que la burocracia para conducir un “pochi”, sea equivalente a manejar un camión foráneo.

“Cada ‘pochimóvil’ tiene una vigencia de tres años para circular, para dar servicio, o sea, ¿creen que uno tiene dinero para cambiar cada rato de unidad?, ¡no se vale!”, se quejó Adán, un compañero de Gonzalo.

Aunque una llanta tiene chipotes y el motor vibra de más, el viaje en el “pochi” de Adán es útil para algunos “chetos” que no cuentan con servicio de transporte por parte de la empresa para la que laboran.

Aquí los “pochis” son clave para llegar a tiempo a Paraíso, correr a la central camionera de segunda y abordar el primer autobús a Villahermosa.

Los “pochis” tienen prohibido ingresar al centro de Paraíso, para evitar la competencia desleal con los taxistas de cuatro llantas.

Actualmente, el gobierno de Tabasco promueve que concesionarios de “pochimóviles” transiten al camino de los “motocarros”, pequeños autos de poco cilindraje con cuatro ruedas.

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