Primeros tropiezos 

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OPINIÓN SALVADOR RAMOS MARA

Por SALVADOR RAMOS BUSTAMANTE

Todavía no toma protesta la gobernadora electa de Quintana Roo —será el 25 de septiembre— y ya empieza con los primeros tropiezos. De ella, sus asesores y operadores políticos.

La elección de consejeros de Morena fue un verdadero cochinero: compra de votos, acarreo de votantes y todas las mañas del pasado reciente, pero a pesar de impugnaciones se instaló el consejo estatal y se eligió al Comité del Estado, siendo electos las parejas sentimentales de las presidentas municipales de Felipe Carrillo Puerto, Cozumel y Othón P. Blanco.

Una selección de lo más aberrante, nepotismo, influyentismo, acuerdos perversos de los que no puede ser ajena Mara Lezama, gobernadora electa ¿O será que sus operadores actúan a su espalda? Por donde se vea, ella sale involucrada.

Es tal el escándalo, que un periodista le preguntó al presidente AMLO, en la mañanera, su opinión, y la respuesta fue tajante. “No debe haber nepotismo, De ser cierto, es una mala costumbre meter a los familiares. Puede ser legal, pero no es moral y la política es un imperativo ético. El amiguismo, el influyentismo, nepotismo todas esas lacras de la política se tienen que ir borrando”.

Es obvio que quienes llegan a la dirigencia de Morena, llegan viciados y no podrán profundizar, en restructuración, desde la base, de los comités seccionales, la democracia partidista, donde todos los militantes, cualquiera que sea su rango, deben militar en el comité seccional que les corresponda, someterse a la asamblea y participar en las tareas partidistas y comunitarias.

De ahí deberán salir las propuestas para los cargos de elección, terminando con las prácticas antidemocráticas, centralistas y cupulares. A la asamblea seccional habrá que rendirle cuentas y de esta forma depurar las malas prácticas partidistas.

La pregunta es, la gobernadora electa Mara Lezama quiere realmente alinearse a la Cuarta Transformación, o persistirá en los vicios, gobernando con un grupo de incondicionales que sólo les interesan los negocios, a la sombra del poder. Ya lo veremos.