NIDO DE VÍBORAS

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NIDO GESTORA INCÓMODA

Por KUKULKÁN

LOS OJOS de la política nacional están puestos en Quintana Roo y particularmente enfocados en la gran expectación por la llegada de Mara Lezama Espinosa al gobierno, primera mujer en lograrlo, y a cuya toma de protesta el próximo domingo 25 acudirán a acompañarla todo un conglomerado de personalidades, entre gobernadores, legisladores federales de Morena, líderes políticos, empresarios, diplomáticos, artistas y toda una multitud de invitados (mucho gorrón, también), que amenazan abarrotar la ciudad de Chetumal, capital del estado, acostumbrada a la tranquilidad cotidiana.

ATRAÍDOS por el enigma del que goza Mara Lezama para ser una de las gobernadoras favoritas y consentidas del presidente Andrés Manuel López Obrador, la mayoría de los asistentes están intrigados cómo lo convenció para que él mismo dejara abierta la posibilidad de acudir personalmente al evento o, en caso de no poder, acudirá el secretario de Gobernación, Adán Augusto Hernández López. La superstición domina en los invitados que ya confirmaron porque vienen a descubrir la fórmula que empleó Mara Lezama para que el inquilino de Palacio nacional le limpiara el camino, le serenara a los adversarios y la convirtiera en gobernadora con todo un horizonte de éxitos por delante con las obras proyectadas por el gobierno de la Cuarta Transformación en el sureste mexicano y que a ella le prometen trascender en la historia.

FALTAN muy pocos días para que Mara Lezama, mujer, comunicóloga, sin experiencia política, pero con principios, valores y mucho carisma, extienda la mano en forma horizontal para protestar ante el Congreso del estado como primera gobernadora. Sin pretenderlo ni planearlo. Todo se le fue dando por esa tenacidad ante la adversidad que la ha caracterizado como gestora incómoda para conseguir hasta lo que pareciera imposible. Como alcaldesa de Benito Juárez llegó a hacer antesala de tres o cuatro horas para que en la Ciudad de México la recibieran y escucharan su petición de remodelar el bulevar Colosio o para que aprobaran la construcción del Puente de ocho kilómetros sobre la laguna Nichupté, por ejemplo.

‘NUNCA para. Si hay huracanes o inundaciones ella misma coordina personalmente los operativos de ayuda. Lo mismo con el sargazo, participa directamente en la recolección. O cuando la ciudad de Cancún se llena de basura por la irresponsabilidad de la empresa concesionaria del servicio de limpia, saca a todos los funcionarios de sus escritorios para que colaboren en limpiar las calles cuando se llenan de desperdicios’, comentan sus colaboradores quienes deben pagar el precio cada que ella los sorprende con una nueva misión por cumplir.

EN cinco años participando en política, Mara Lezama ha aprendido muy rápido sobre las entrañas del poder y sabe que la tarea de gobernar comprende dos grandes aspectos: conducir personas y administrar cosas. El gobierno de las personas implica dirigirlas, inducirlas motivarlas, alentarlas, desalentarlas, estimularlas, disciplinarlas, empujarlas, detenerlas, coordinar sus esfuerzos, señalar metas, articular sus actividades para que cada una de ellas cumpla la parte que le corresponde. Ésta es una compleja y muchas veces sutil tarea de manejo de los seres humanos. La administración de las cosas del Estado es la promoción o gestión de ellas y la supervisión del proceso de la producción, circulación y distribución de los bienes económicos. Ambos aspectos forman parte de un buen gobierno.

LA fortaleza de la nueva gobernadora será su capacidad para gestionar ante el presidente los recursos públicos que requerirá el estado para no pasar la austeridad en el gasto corriente que acontece cada sucesión gubernamental. Aunque el gobernador Carlos Joaquín González aseguró que antes de concluir su mandato quedarían pagados todos los créditos ‘cortos’ solicitados por su administración, por lo que no se deja más deuda que la heredada por sus antecesores. La primera misión de Mara será no endeudar al estado, ahí se verá que tanto influye su talento como gestora incómoda.

@Nido_DeViboras