NIDO DE VÍBORAS

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NIDO MARA GOBERNADORA INICIO

Por KUKULKÁN

EL INICIO de todo gobierno es complicado y suscita mucha expectación; el equipo que entra tarda en ubicarse mientras los problemas sociales a resolver corren todos los días sin parar. Pasados el gozo del triunfo y la celebración, la nueva administración de Mara Lezama Espinosa debe acelerar el paso en la solución de las principales demandas sociales que se comprometió en campaña y asumir el poder como lo ha venido haciendo el presidente Andrés Manuel López Obrador con el pueblo, para el pueblo y por el pueblo.

HUBIERA sido mejor que la nueva gobernadora iniciara su gestión con un acto más popular (como por ejemplo una gira por las comunidades indígenas por donde pasará el Tren para ver si les han cumplido o no), en vez de abrir con la inauguración del foro Repensar el Turismo, por más que haya sido el día internacional del turismo. Mara Lezama está obligada a convencer a una población que mayoritariamente la ve con recelo, sólo dos de cada diez quintanarroenses votaron por ella, y urge sumar a todos con acciones que verdaderamente transformen.

LA PRIORIDAD en el estado es combatir implacablemente la inseguridad que ha llegado a todos los municipios del estado, inclusive a la pacífica isla de Cozumel donde los asesinatos han sido constantes en las últimas semanas, lo que ha desatado la intranquilidad social. Los casos de Cancún y Playa del Carmen ya rebasaron los límites y no se puede esperar más tiempo para implementar la estrategia que trae el nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Manelich Castilla Cravioto y que promete mejoras a corto plazo. Una reunión con el gabinete de seguridad estatal para evaluar la situación y generar tranquilidad en la población, hubiera sido otra buena opción de arranque del nuevo gobierno.

EL TURISMO importa, y mucho por ser la principal fuente de generación de ingresos de la entidad, pero es una maquinaria bien lubricada que ya camina por sí sola. Los destinos turísticos del sureste se venden prácticamente solos pero cada gobernador se ha colgado la medalla como si fuera un logro propio (el éxito tiene muchos padres, el fracaso es huérfano) y Mara Lezama no necesita venir a reproducir el mismo esquema de gobernar del pasado, cuando tiene por delante muchas fortalezas, entre ellas ser una de las consentidas del inquilino de Palacio Nacional.

ESTÁ claro que con las grandes obras de infraestructura que tiene programadas la Federación para el sureste mexicano, y en particular para Quintana Roo, Mara Lezama ya se ganó por adelantado su pase a la historia como una de las impulsoras del desarrollo que ya está en proceso por obra y gracia del presidente. En su discurso de toma de protesta la nueva gobernadora fue enfática: El reto que tenemos por delante es consolidar la transformación que se vive en el país y llevar decididamente bienestar a todas las latitudes del estado, a cada hogar, a cada mesa, a cada familia. Particularmente allí, donde por desinterés o apatía, los gobiernos corruptos dejaron sin oportunidades a la gente más necesitada.

PRECISAMENTE es en esos lugares inhóspitos de la entidad donde los quintanarroenses quieren ver a su nueva gobernadora, más allá de inauguraciones y cortes de listón a los que sus antecesores recurrieron de sobra. Mara Lezama no tiene que hacer otra cosa que seguir los pasos de Andrés Manuel López Obrador, rendir cuentas diario y demostrar con hechos lo que pronunció en su discurso:

En un estado con la riqueza y los recursos que tenemos, que cientos de miles de ciudadanas y ciudadanos estén bajo el umbral de la pobreza y no pueden cubrir sus necesidades básicas, es una clara señal de fracaso político, generado desde hace años. Seremos un gobierno que tome las decisiones políticas e institucionales para aprovechar todo nuestro potencial productivo y conectar las zonas de alto desarrollo económico con aquellas que están marginadas. Y se debe apurar porque sólo tiene cinco años de gobierno.

@Nido_DeViboras

Un elemento del Ejército ofrecía desde el Campo Militar No. 1 equipo táctico, armas y granadas a un cártel del narcotráfico.