NIDO DE VÍBORAS

1876
NIDO CHETUMAL

Por KUKULKÁN

BASTIÓN político del PRI durante décadas, el sur de Quintana Roo agotó desde hace más de una década su potencial como maquinaria efectiva de votos que llevó al poder a los gobernadores priistas del estado y como fuente generadora de nuevos cuadros que hagan contrapeso a la entonces creciente aparición, en otras latitudes del estado, de jóvenes aspirantes a ocupar cargos de elección popular.

SIEMPRE se ha responsabilizado de eso a la desequilibrada explosión demográfica que detonó desproporcionadamente el desarrollo en la zona norte, en comparación con el aletargamiento observado en el sur, pero el caso es que la primera generación de políticos chetumaleños que se inició en la política hace 47 años que se fundó el estado llegaron a su fase terminal durante la primera década del Siglo XXI. Todos los recuerdan (algunos con nostalgia, otros no tanto) porque ocuparon el equipo de primer nivel de los gabinetes de los siete gobernadores priistas, hasta Roberto Borge en 2016.

ESA GENERACIÓN de políticos chetumaleños la integraban entre otros Rosario Ortiz Yeladaqui, Cora Amalia Castilla, Eduardo Ovando, Eduardo Espinosa y Javier Díaz Carbajal cuyos nombres alguna vez fueron incluidos en las listas de posibles candidatos a la gubernatura, pero el canibalismo político entre ellos les impidió organizarse y hacer un bloque representativo cuyas nuevas generaciones hoy seguirían ocupando cargos dentro del gobierno de Mara Lezama Espinoza. La clase política local no preparó nuevos cuadros y hoy sus más destacados integrantes ya están en el retiro.

¿CÓMO destrozas a un chetumaleño?… Con otro chetumaleño, reza la ecuación lingüística que hace alusión a ese exacerbado encono que por años ha distinguido la idiosincrasia chetumaleña. En el anecdotario local abundan los ejemplos de esa proclividad a la división de proyectos políticos. La última ocasión que esta generación de políticos tuvo la oportunidad de pelear la gubernatura para un chetumaleño, fue en 2010, pero no lo permitió el individualismo. En aquella ocasión, tras la amenaza de romperse la unidad, Javier Díaz Carbajal admitió que no era fácil mantener la unidad y llamó a la madurez de sus compañeros. Para lograr la unidad, advirtió, tardará tiempo en que la clase política del sur vuelva a contar con un nutrido grupo de destacados cuadros con peso específico para disputar la silla principal del Palacio de Gobierno.

‘Yo coincido con lo que se comenta de que hay mucho canibalismo dentro de nosotros mismos y no necesitamos a terceros para que nos dividan, solitos lo estamos haciendo, yo creo que en este proceso electoral que está por venir podríamos tener la oportunidad de demostrar esa madurez y dejar a un lado lo que uno a veces cree, no hay que obsesionarse, hay que ser muy claros en ese sentido. Si existe la posibilidad de que el próximo gobernador salga del centro-sur del estado, obligados estamos a platicar realmente con madurez y responsabilidad una propuesta, no puede ser de otra, hay que despojarse de lo que a veces uno pretende y desea, no ser obsesivos, la política es de circunstancias, es de coyunturas’, les dijo el entonces secretario de Medio Ambiente durante el gobierno de Félix González Canto.

LA FUERZA de los chetumaleños está, y siempre ha estado, en ese ejército de personas que representa la burocracia estatal, trabajadores de base y sindicalizados, quienes realmente saben todo el teje y maneje de la operatividad administrativa. A esto se ha reducido, la histórica batalla que dieron los fundadores del estado hace 47 años para ser libres y soberanos. Hoy quizás este grupo de políticos, ante un aniversario más de la fundación del estado, recuerden con nostalgia esos momentos de sabor a triunfo.

@Nido_DeViboras

Un elemento del Ejército ofrecía desde el Campo Militar No. 1 equipo táctico, armas y granadas a un cártel del narcotráfico.