NIDO DE VÍBORAS

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NIDO PARTIDOS

Por KUKULKÁN

DESPUÉS del huracán guinda que el pasado 5 de junio prácticamente desapareció a la oposición en Quintana Roo, los partidos políticos sobrevivientes, algunos todavía en terapia intensiva, se reacomodan con miras a las próximas elecciones federales de 2024 para presidente de la República, legisladores federales, presidentes municipales y diputados locales, las cuales se avizoran muy competitivas en un país tan polarizado, entre conservadores y liberales, donde ninguno de los dos bandos está dispuesto a ceder ni reconocer los aciertos del otro. El gobierno federal está mal, pero la oposición está peor.

EN ESTA disputa por el poder, los partidos políticos en el estado con posibilidades de competir en esa contienda —PAN, PRD y PRI— deben esperar la directriz que les marque su dirigencia nacional para saber si van solos o en alianza (que es lo más seguro por la reducida aceptación de que gozan ante los quintanarroenses) e inclusive hasta la posibilidad de ampliar la coalición sumando a Movimiento Ciudadano. Pero ni así estarían en condiciones de ganarle a la alianza ‘Juntos Hacemos Historia’, si nos atenemos a los resultados de la pasada elección de gobernador (de cinco años) y diputados locales (de dos años) donde la oposición fue arrasada.

ENTRE Morena, PVEM, PT y Fuerza por México le dieron el triunfo a Mara Lezama Espinosa con la cantidad de 309 mil 931 votos, mientras que la oposición en su conjunto conformada por cuatro candidatos abanderados por PAN, PRD, PRI, MAS, MC y PC obtuvo 211 mil 844 sufragios, casi 100 mil menos de diferencia. Con estos resultados, la alianza ‘Juntos Hacemos Historia’ se llevó carro completo en el Congreso del Estado, además de que poseen ocho de los once municipios, No sólo eso. Desplazaron a la tradicional clase política con cuadros jóvenes y se ve cuesta arriba arrebatarles el poder dentro de año y medio.

EL TEMOR adelantado de una derrota, ha puesto a meditar a aquellos alcaldes y alcaldesas de oposición que buscan reelegirse pues, aunque gocen de buen desempeño en su labor van a pelear contra la aplastante marca ganadora. Entre ellas las panistas Lili Campos Miranda, de Solidaridad, y Atenea Gómez Ricalde, de Isla Mujeres, a quien tanto Morena como el Partido Verde Ecologista se le han acercado para que se sume a sus filas, lo cual ella misma estimó imposible, aunque valora si renuncia a su camiseta blanquiazul para declararse como independiente por la urgencia de que venza el plazo legal para cumplir con este requisito que le exige la ley para poder competir. De lo contrario tendría que buscar la reelección por el PAN.

EL GRAN perdedor fue el PRI. De panzazo obtuvo su registro como partido para seguir vigente y poder competir. La ley electoral exige a los institutos políticos lograr al menos el 3 por ciento del total de votos emitidos el día de la jornada. El tricolor, que gobernó cuatro décadas consecutivas, obtuvo apenas el 2.9542 por ciento. Aunque la alianza PAN-PRD se llevó el segundo lugar de la contienda al obtener 87 mil 369 sufragios (el 16 por ciento de los votos emitidos), el gran ganador fue Movimiento Ciudadano que por primera vez, con un candidato ex morenista, superó las expectativas electorales sumando 70 mil 315 votos (12.9 por ciento).

PARA el partido naranja la elección ya empezó desde el pasado sábado cinco de noviembre cuando designó al senador José Luis Pech Várguez como nuevo coordinador estatal de Movimiento Ciudadano, que se coloca como un serio competidor con la marca que gobierna los estados de Jalisco y Nuevo León, así como las ciudades de Guadalajara y Monterrey. Los resultados de la pasada elección para gobernador pudieron haber sido más parejos, si MC hubiera postulado al actor Roberto Palazuelos cuyas aspiraciones fueron enterradas por la guerra mediática de desprestigio en su contra que terminó cerrándole las posibilidades. Los otros partidos de oposición todavía no dan señales de vida. Se antoja una lucha entre David y Goliat.

@Nido_DeViboras

Un elemento del Ejército ofrecía desde el Campo Militar No. 1 equipo táctico, armas y granadas a un cártel del narcotráfico.