NIDO DE VÍBORAS

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NIDO 29 DIC

Por KUKULKÁN

¿DE QUÉ se carcajea Juan Carrillo Soberanis? ¿De alegría? ¿De felicidad? No tiene suficientes motivos como para experimentar alguna de estas emociones positivas que en los hombres de bien provocan la sensación de estar disfrutando plenamente de la vida y del natural deseo de aprovecharla al máximo. Más bien la risa impetuosa y ruidosa que dibuja en su rostro el diputado federal verde ecologista, es el símbolo de la desfachatez, del nerviosismo por saber que se le acaban los días de gozo; consciente de que sobrevive bajo el amparo de una curul que no ganó por la simpatía del pueblo que en teoría representa, sino que le fue regalada por canjear el municipio que mal gobernó durante cinco años a cambio de salvar su pellejo.

ÉL MISMO sabe que no puede pisar Isla Mujeres ni caminar por sus calles con la frente en alto porque seguro recibirá el rechazo multitudinario de la gente que hoy padece el saqueo que dejó a su paso o muy probablemente sería detenido para responder por la serie de denuncias que enfrenta relacionadas con su desempeño como presidente municipal y para lo cual no le alcanza el fuero legislativo del que goza. Su temor de pisar la cárcel lo ha llevado a solicitar el amparo de la justicia federal, pero el fallo le fue adverso. Se acogió al escaño que hoy ocupa y cuando termine no tendrá de otra más que responder por sus fechorías o andar a salto de mata.

AL DIPUTADO le aguardan al menos 19 denuncias promovidas por Dirección Jurídica del Ayuntamiento de Isla Mujeres ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción del Estado de Quintana Roo por los presuntos delitos de peculado, malversación de fondos, ejercicio indebido de la función pública y lo que resulte. Entre las irregularidades encontradas por la actual alcaldesa Atenea Gómez Ricalde hay pruebas de obras no ejecutadas, aplicación de sobreprecios a productos y servicios, pagos para cursos de capacitaciones no realizados y la desaparición de las cuotas retenidas a los trabajadores por concepto de ISSSTE y Fonacot, además de esfumar las recaudaciones provenientes de pagos por derechos de usufructo de la Zona Federal Marítimo Terrestre (no ingresadas durante cinco años a las arcas municipales).

TODAS estas anomalías fueron detectadas por la Auditoría Superior del Estado al revisar las Cuentas Públicas de la administración municipal de Carrillo Soberanis, cuyo modus operandi consistió en la “ordeña” sistemática de los dineros públicos, tanto de recursos propios como de programas federales. Otras evidencias sacaron a flote un adeudo superior a los 250 millones de pesos al SAT, así como a proveedores locales. Por eso es que ahora desde su curul legislativa se ha dedicado a atacar a la administración de su sucesora, quien ya advirtió que se aplicará todo el peso de la ley en su contra.

PARA coronar sus fechorías, Carrillo Soberanis se apropió de un terreno de más de una hectárea en la zona de Punta Sur cuyo destino figuraba en el patrimonio inmobiliario municipal como “área de equipamiento” el cual convirtió en el lujoso fraccionamiento que hoy lleva el nombre de La Diosa y que los isleños presumen es propiedad del ex alcalde y familiares. El atraco se fraguó a través de una laberíntica operación para que el terreno quedará en manos de la empresa La Diosa Residences S de R.L. de C.V., constituida con un capital de tan solo diez mil pesos y que tiene como accionista mayoritaria a Úrsula Sacnité López Rodríguez, quien en sus generales es identificada como “empleada doméstica”.

ANTE el público Carrillo Soberanis puede seguir riendo a carcajadas, pero está claro que es sólo una simulación, no lo hace por felicidad, ese estado de ánimo de las personas que se sienten plenamente satisfechas por gozar de lo que desean o por disfrutar de algo bueno. Su curul es efímera y muy pronto podría estar acompañando a su mentor, el ex gobernador Roberto Borge Angulo, preso en un penal federal precisamente por los mismos cargos de los que hoy se acusa a su pupilo.

@Nido_DeViboras

Un elemento del Ejército ofrecía desde el Campo Militar No. 1 equipo táctico, armas y granadas a un cártel del narcotráfico.