NIDO DE VÍBORAS

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NIDO ANA PATY
Por KUKULKÁN

QUIÉN SABE si fue por inexperiencia política o por dolo, pero causa suspicacias el hecho de que la alcaldesa Ana Patricia Peralta de la Peña no haya previsto y puesto freno a tiempo a las amenazas públicas de los taxistas sobre la posibilidad de bloquear la Zona Hotelera de Cancún, en caso de que la justicia federal le diera la razón jurídica a la plataforma Uber para poder operar en Quintana Roo, lo que al final cumplieron encendiendo el escándalo mediático internacional con negativos efectos a la imagen del destino y la alerta de viaje de la embajada de Estados Unidos para desalentar la demanda turística de sus ciudadanos al Caribe mexicano.

LA PRENSA local puso la alerta desde el 14 de diciembre pasado cuando taxistas de todo el estado bloquearon la circulación sobre la avenida Andrés Quintana Roo en Cancún, justo afuera de las instalaciones de juzgados y tribunales federales donde ese día se resolvería el juicio de amparo promovido por Uber contra la restricción legal de operar sólo con la concesión exigida a los trabajadores del volante sindicalizados. El caos vial fue alarmante y desbordó la capacidad de respuesta de las autoridades municipales por lo que el fallo se pospuso para el 11 de enero con la amenaza de volver ese día… y lo cumplieron. Aun con la presencia de policías que en teoría sólo permitirían el bloqueo sobre la avenida lateral, nada pudo contener el desorden urbano cuando el Tercer Tribunal Colegiado de Vigésimo Séptimo Distrito resolvió de forma única y definitiva que la plataforma digital no debe sujetarse a los requisitos establecidos por la Ley de Movilidad en el estado.

ESA OCASIÓN los taxistas se retiraron con las ganas reprimidas de provocar mayor alboroto, sus líderes les metieron control pero no apagaron la llama de la venganza y, ante la indolencia del gobierno para hacer valer el Estado de Derecho, se hicieron justicia por sus propias manos persiguiendo a conductores de Uber para arrebatarles con lujo de violencia a los pasajeros extranjeros a bordo, tal como ocurrió días después con una familia de rusos que vivió el terror del enfrentamiento y las imágenes escandalizaron al mundo. Los rijosos fueron detenidos y el gobierno municipal hizo como que aplicaría una sanción ejemplar y en su lugar fueron puestos en libertad. Pero la gota que derramó el vaso ocurrió el pasado 23 de enero cuando arbitrariamente los taxistas bloquearon el tránsito de la zona hotelera impidiendo la salida de turistas y desatando nuevamente el escándalo mediático y las reacciones internacionales.

QUE EL BLOQUEO no se haya podido evitar tras insistentes amenazas públicas y que se haya realizado justo el día en que la gobernadora Mara Lezama Espinosa presentaba su Plan Estatal de Desarrollo, causa igual sospechosismo de querer arruinarle el evento oficial en la explanada del Palacio de Chetumal con la serie de vergonzosos videos que corrieron como pólvora por las redes sociales, mostrando familias extranjeras y personas en sillas de ruedas apurados caminando en medio del tráfico, maletas en mano y el rostro atemorizado por perder el vuelo de regreso a casa. Días antes, Ana Paty había asistido con otras alcaldesas de Quintana Roo a la Feria Internacional de Turismo en Madrid, España, acompañando al estelar evento en que la gobernadora participó precisamente promoviendo la diversidad de los destinos turísticos del estado, así como ofertando oportunidades de negocio con beneficio social.

DESDE ese episodio ya no se ha visto en las fotos oficiales a la alcaldesa de Cancún acompañando a la gobernadora en eventos realizados en el municipio de Benito Juárez —aunque no necesariamente debe asistir a los que no son de su incumbencia—, lo que ha generado versiones sobre el enfriamiento de la relación entre ambas y hasta de posible rompimiento entre Morena y el Verde en un escenario donde Mara goza del respaldo del presidente Andrés Manuel López Obrador y puede poner las condiciones en la nueva geografía electoral. Mara Lezama se ha dado cuenta de que no le debe nada al Verde pues este le jugó en contra la primera vez que compitió para la alcaldía, en 2018, cuando el partido del tucán fue en alianza con el PRI. Ya es hasta la reelección cuando se suma a la candidatura de la hoy gobernadora. La competencia entre unos y otros es por las candidaturas que vienen en el proceso general de 2024 pero que ya está la rebatinga por el reparto adelantado. Las reglas no escritas de la política han dictado que ‘Presidente pone gobernadores y gobernadores ponen presidentes municipales’, habrá que esperar si sigue vigente.

@Nido_DeViboras

Un elemento del Ejército ofrecía desde el Campo Militar No. 1 equipo táctico, armas y granadas a un cártel del narcotráfico.