- El Plan General de Desarrollo para la Ciudad prioriza el desarrollo, pero sin una visión de resiliencia.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El Plan General de Desarrollo (PGD) para la Ciudad prioriza el desarrollo, pero sin una visión de resiliencia.
Así lo consideró el geólogo y consultor en la Asociación Suma Urbana, Jorge Salomón, quien señaló que el documento elaborado por el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP) no considera aspectos fundamentales en la materia.
“Si siguen vinculando la altura de las edificaciones con base en si una vialidad es principal o su anchura, justo van a decir ‘Colonia Condesa’. Entonces, podemos hacer edificios de más de 20 pisos, ¿no? Pero estás en una zona en la que justo esa altura de edificios en los sismos sufre mayor daño”, afirmó.
La resiliencia es la capacidad que tiene una comunidad para resistir, asimilar y recuperarse de las consecuencias de un fenómeno perturbador a corto plazo y de manera eficiente.
De acuerdo con el especialista, aunque el Plan contempla la conectividad que generan las avenidas principales y como influyen en la densificación de las zonas que atraviesan, carece de una reglamentación puntual en materia sísmica.
“Sí, completamente prioriza el desarrollo. El PGD es muy abierto a todo, (pero) no veo que el PGD tome la batuta sobre hacia dónde dirigir la Ciudad (…). No mantiene una directriz óptima para hacer una Ciudad eficiente. Quieren abarcar todo, pero no saben ni cómo”, acusó.
Salomón afirmó que, si bien el documento enuncia la existencia y toma en consideración lo dispuesto por el Atlas de Riesgos para la Capital, en el momento de la aplicación de los criterios de protección civil, se ignora cualquier vinculación con este, lo que podría generar un distanciamiento entre las estrategias y el diagnóstico.
“Cuando mencionan las acciones a aplicar, no hay un ninguna que vincule el Atlas de Riesgos con ninguna institución, ningún medio o programa para que su uso sea obligatorio (…), nunca vinculan el Atlas de Riesgo”, expuso.
Añadió que en el PGD tampoco se detalla una estrategia relacionada con la definición de los usos de suelo, densidades y otros aspectos en materia de reglamentación de construcciones que este asociada con el riesgo, sino que está enfocada en la centralidad y la conectividad.
Un ejemplo de ello, señaló Salomón, es la ausencia de los mapas de microzonificación sísmica, que se han elaborado con base en estudios que analizan el comportamiento del terreno a partir de la aceleración que registran estos fenómenos, los cuales son fundamentales para definir el número de niveles con los que pueden contar las edificaciones.


