- La revisión del T-MEC será el eje que definirá el rumbo de la industria automotriz en 2026, coincidieron líderes del sector.
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CIUDAD DE MÉXICO.- La revisión del T-MEC será el eje que definirá el rumbo de la industria automotriz en 2026, coincidieron líderes del sector.
Rogelio Garza, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), dijo que la prioridad de las empresas que producen en el País es regresar a un esquema de comercio con Estados Unidos libre de aranceles, y así evitar las tarifas de 25 por ciento que ese país impuso en 2025 bajo el mecanismo de la Sección 232 a algunos autos fabricados en México que no cumplen con el contenido regional.
“Va a depender mucho de cómo terminen las tarifas y la revisión del T-MEC. No me atrevería a dar un pronóstico del año, es un pronóstico reservado. Hasta que no sepamos cómo cierran las tarifas, cómo queda el T-MEC y cuál será la perspectiva para los siguientes años. Será un año muy, muy complicado”, dijo en entrevista.
Recordó que 90 por ciento de los autos producidos en México están vinculados a la región de Norteamérica, por lo que cualquier modificación en las reglas comerciales tendrá un impacto directo en inversión, empleo y producción.
Banamex, en sus estudios económicos, reveló que la industria de vehículos pesados registró su peor año desde 2020. Durante diciembre, la producción cayó 19.8 por ciento anual y en todo 2025 disminuyó 34.8 por ciento.
Por su parte, Julio César Galván, gerente de Estudios Económicos en la Industria Nacional de Autopartes (INA), destacó que, de cara al término del plazo que estableció la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) para la recepción de comentarios públicos relacionados con el funcionamiento y la renegociación del T-MEC, la industria ha sido sumamente cuidadosa en detallar los componentes que aún no se producen en Norteamérica.
“Es el trabajo de inteligencia que hemos estado haciendo con la Secretaría de Economía, porque realmente esta problemática no sólo la tiene México, sino también Estados Unidos y Canadá. En general, todos dependemos de insumos que vienen de China. Hay componentes que, aunque los socios comerciales quisieran sustituirlos, simplemente no se producen en la región”, explicó.
Ante ello, añadió, la INA ha presentado diversas propuestas para dar los primeros pasos hacia la producción de nuevos componentes automotrices en Norteamérica, particularmente en México, de donde proviene más de 43 por ciento de las autopartes utilizadas por la industria automotriz estadounidense.
“Ahí es donde estamos trabajando con Economía para definir qué componentes sí y cuáles no se gravan con aranceles a productos asiáticos que entraron en vigor este año. Queremos ayudar a flexibilizar estas fracciones, porque hay componentes que hoy no se pueden sustituir, pero que a mediano plazo podrían desarrollarse dentro de la región”, concluyó.


