- Una nueva forma de viajar comienza a tomar fuerza en el país: la planeación anticipada. Y ciudades como Chetumal se posicionan como una opción accesible.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- Mientras la tradicional cuesta de enero muchas veces impide tomarse unos días de descanso en algún destino turístico, una nueva forma de viajar comienza a tomar fuerza en el país: la planeación anticipada. Y ciudades como Chetumal se posicionan como una opción accesible.
Un estudio de Airbnb revela que el precio se ha convertido en el principal factor al momento de elegir un destino, por ello, lejos de cancelar sus vacaciones de invierno, cada vez más personas optan por organizar sus viajes con meses de antelación para proteger su presupuesto.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), durante la temporada navideña el gasto promedio por familia superó los 19 mil pesos, lo que reduce considerablemente la capacidad financiera al iniciar el año.
Ante este escenario, los viajeros han comenzado a priorizar el control de gastos sin renunciar al descanso, de ahí que alrededor del 30 por ciento de los viajeros mexicanos reconoce que su decisión depende directamente de las tarifas.
En tanto, más de la mitad asegura su hospedaje con una anticipación de entre uno y seis meses, estrategia que les permite acceder a mejores precios y opciones.
Esta tendencia ha impulsado el posicionamiento de ciudades emergentes que combinan costos accesibles con atractivos culturales y naturales.
Entre ellas, destaca Chetumal, capital de Quintana Roo, que se perfila como una alternativa atractiva para quienes buscan experiencias auténticas sin los altos precios de los destinos turísticos tradicionales.
Junto a Chetumal, ciudades como Tuxtla Gutiérrez y Puebla de Zaragoza también figuran entre las opciones preferidas por viajeros que desean disfrutar de una escapada invernal sin comprometer su estabilidad financiera.
Estos destinos ofrecen una amplia oferta cultural, gastronómica y de hospedaje, lo que los vuelve competitivos frente a los grandes polos turísticos.
Pese al contexto económico, el interés por viajar durante el invierno se mantiene, ya que, según el estudio, el 33 por ciento de los mexicanos no está dispuesto a renunciar al descanso, aunque sí ha modificado su forma de hacerlo, apostando por la planeación, la comparación de precios y la elección de destinos más accesibles.
Especialistas coinciden en que esta dinámica está transformando el turismo nacional, dando paso a un viajero más informado y estratégico.
En este nuevo panorama, viajar ya no responde a decisiones impulsivas, sino a una organización cuidadosa que permite disfrutar sin generar deudas.
Así, en medio de la cuesta de enero, destinos como Chetumal ganan relevancia al ofrecer opciones que equilibran descanso, experiencia y prudencia financiera, confirmando que viajar sigue siendo posible cuando se hace con planificación e inteligencia.


