- Tan profunda es la marca que María Félix dejó en la historia del cine mexicano que las personas tienen muy presente su lugar como diva indiscutida.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Tan profunda es la marca que María Félix dejó en la historia del cine mexicano que las personas tienen muy presente su lugar como diva indiscutida, su carácter fuerte, su belleza y talento. Pero pocos han tenido la oportunidad de conocerla al ver su trabajo en la pantalla grande.
Aquello fue uno de los motivos para que la Cineteca Nacional le organizara un homenaje a través del ciclo Una Diosa Para una Diosa. La Doña, compuesto de 24 películas que se proyectarán en sus salas hasta el 8 de febrero.
Su retrospectiva se formó al buscar todas las copias disponibles de su filmografía restaurada y digitalizada, lo que incluye cintas como Doña Bárbara, así como una exposición fotográfica y conferencias.
A través de la elocuencia de esos materiales, creen directivos de la Cineteca, el público conocerá el papel que jugó la actriz para romper romper moldes con su autenticidad y fuerza, en una época donde el machismo se presentaba más crudo.
“Todas sus películas tienen más de 50 años, éste ciclo puede permitir rever la carrera de María Félix a partir del momento actual. Cómo se juzgaba a sus personajes o a las películas en su momento, en los años 40 o 50, no es igual que como se ven ahora esas mismas películas.
“A raíz de todo lo que se está viviendo en el momento, sobre todo desde el feminismo y la revaloración de muchas cuestiones femeninas, puede dar lugar a una reflexión sobre el fenómeno”, consideró Nelson Carro, director de difusión y programación de la Cineteca Nacional, en entrevista.
Carro remarcó que la selección es variada, con largometrajes hechos en México, España y Francia, en periodos que van de 1942 a 1970.
Entre los títulos de la retrospectiva se cuentan Los Ambiciosos, de Luis Buñuel; Tizoc, de Ismael Rodríguez; La Mujer Sin Alma, de Fernando de Fuentes; Enamorada, de Emilio Fernández; Amor y Sexo, de Luis Alcoriza; La Mujer de Todos, de Julio Bracho, y La Diosa Arrodillada, de Roberto Gavaldón.
Desde la perspectiva del director de programación, los personajes de María Félix solían parecerse mucho a ella, por lo que no cree que los espectadores encuentren tantos contrastes en los roles.
Pero donde sí cree que habrá una revelación será al ver historias menos difundidas.
“Yo opondría películas como Doña Bárbara, La Mujer Sin Alma o Enamorada, que son los grandes clásicos, con sus películas de Antonio Momplet, Amok y Vértigo, que son muy interesantes, con La Corona Negra, de Luis Saslavsky, o incluso La Generala, de Juan Ibáñez.
“Ellos ya son una nueva generación con la que a ella le tocó trabajar. Cada espectador seguramente podrá encontrar sus puntos de interés, decidirá cómo verlas, eso es lo más importante”, puntualizó.


