- Un vaso polícromo maya y otras piezas arqueológicas fueron devueltas a México por Portugal.
IGNACIO CANUL
CANCÚN, Q. ROO.- En un hecho histórico para la diplomacia cultural entre ambas naciones, la embajada de México en Lisboa recibió piezas arqueológicas de incalculable valor histórico, entre ellas una vasija maya.
Los objetos, extraídos ilegalmente del territorio nacional, incluyen valiosos exponentes de la Civilización Maya, así como de otras culturas del sur-sureste mexicano.
Entre el lote recuperado, destaca de manera especial un vaso polícromo maya, cuya procedencia se sitúa en el sureste de México.
De acuerdo con el dictamen de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), esta pieza data del periodo Clásico (600-900 d.C.) y presenta una decoración detallada con glifos y personajes de la élite.
“Es probable que este vaso fuera utilizado en contextos rituales para el consumo de bebidas sagradas como el cacao”, señalaron las autoridades, subrayando la importancia simbólica de devolver este objeto a su región de origen.
Esta entrega marca la primera restitución de patrimonio arqueológico que Portugal realiza a México, consolidando un precedente en la lucha internacional contra el tráfico ilícito de bienes culturales.
Además del vaso maya, el conjunto incluye una Urna Funeraria Zapoteca, proveniente de los Valles Centrales de Oaxaca, y representa a Cocijo, la deidad de la lluvia y el trueno (600-1200 d.C.), y una figura femenina de Jalisco.
Se trata de una pieza de barro modelado del estilo Tala-Tonalá (300-600 d.C.), vinculada a rituales de fertilidad.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, celebró el retorno de estas piezas, afirmando que “cada restitución devuelve memoria e identidad a México”.
El rescate fue posible gracias a la intervención de la Policía Judicial portuguesa y el Instituto Camões, tras investigaciones en Lisboa, Guimarães y Évora-Estremoz.
La autenticidad de los objetos fue confirmada in situ en 2025 por la arqueóloga mexicana Aline Lara Galicia, de la Universidad de Sevilla, quien colaboró con las autoridades portuguesas para verificar la función simbólica y el origen mesoamericano de los bienes.
El embajador de México en Portugal, Bruno Figueroa Fischer, junto a altos mandos de la seguridad portuguesa, formalizaron la entrega en una ceremonia que pone fin a años de ausencia de estas piezas de suelo mexicano.
Se espera que las tres piezas sean repatriadas en las próximas semanas mediante valija diplomática, para quedar bajo el resguardo del INAH y, eventualmente, ser exhibidas para el disfrute y conocimiento del pueblo mexicano.


