José Luis Carrillo
Sin duda, a Samuel Alejandro García Sepúlveda la sede mundialista en Nuevo León le quedó “como anillo al dedo”.
Porque nadie duda que la fiesta es lo suyo y, si además se extiende a sus redes sociales, el éxito parece estar asegurado.
Y no hablo de dar resultados en esa entidad norestense, sino de seguir potenciando su candidatura a la Presidencia de México en 2030 y la de su esposa, Mariana Rodríguez, para sucederlo en la gubernatura de Nuevo León en 2027.
Samuel ya “avisó” que está en “Modo Party”, por lo que durante un mes no utilizará su teléfono celular para atender asuntos de trabajo, ya que lo destinará únicamente a subir videos y alimentar sus redes sociales, principalmente Instagram y TikTok.
Nada de molestarlo con asuntos “banales” relacionados con su responsabilidad constitucional. Para nada. Lo relevante es seguir en la pachanga, ahora con la justificación mundialista.
Cualquier nuevoleonés con un mínimo de sentido común está en su derecho de preguntar:
¿No es precisamente cuando más se requiere un gobernador disponible las 24 horas del día para coordinar áreas estratégicas como seguridad y movilidad durante este mes en Nuevo León?
El gobernador de Movimiento Ciudadano piensa lo contrario y ha dado instrucciones a sus áreas de adquisiciones para comprar toda la carne y las bebidas alcohólicas disponibles en las bodegas de Nuevo León, con el fin de que nadie se quede fuera del “Modo Party”.
Obviamente, los distribuidores de esos productos están solicitando los pagos por adelantado, dados los antecedentes del Gobierno de Nuevo León de ser bueno para exigir, pero malo para pagar.
¡Pan y circo en pleno siglo XXI sigue siendo la estrategia del “nuevo” Nuevo León del equipo naranja!
Mientras todo eso sucede, el enfrentamiento entre el Gobierno de Nuevo León y el Comité Organizador de la FIFA en Monterrey continúa escalando, debido al acelerado protagonismo del gobernador norestense, quien se caracteriza porque, cuando acude a un velorio, busca ser hasta el finado.
Ahora, de manera convenenciera, busca aprovechar el Mundial de Futbol como distractor de las pifias legales y jurídicas que sigue cometiendo, así como de la profunda crisis económica que ha llevado a convertir a Nuevo León en la entidad más endeudada de México.
Porque no solamente el PRI y el PAN buscan en el Congreso del Estado que enfrente un juicio político y, dadas las abundantes evidencias, sea destituido del cargo; ahora Morena también se ha sumado a esa exigencia.
Pero nada de eso importa. Lo relevante es seguir en la pachanga, gastar dinero que no tiene, vivir en un mundo virtual y dejar para otro día la realidad.
Mientras la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, de Morena, y el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, de Movimiento Ciudadano, se “acuartelan” y se declaran listos para enfrentar cualquier contingencia durante un mes, en Nuevo León sucede exactamente lo contrario.
Samuel deja de estar al pendiente de su responsabilidad constitucional sin solicitar licencia, por lo que seguirá cobrando para ponerse las botas y el sombrero e invitar a los nuevoleoneses a hacer lo mismo, asegurando que:
¡No todo en la vida es jalar!
¡Viva la nueva política… la “hueva” manda!




