- Restauranteros desembolsaron al menos 25 mil pesos para tener un codificador y poder transmitir los partidos en sus establecimientos comerciales.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- En la antesala de la inauguración del Mundial de futbol, restauranteros desembolsaron al menos 25 mil pesos para tener un codificador y poder transmitir los partidos en sus establecimientos comerciales.
Las restricciones que enfrentan para poder proyectar los partidos de una manera legal, limitarán la participación de muchos negocios en la llamada “fiesta futbolera”.
Para la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Cancún, Perla Flores Navarro, el pago solicitado a restaurantes no corresponde a un impuesto gubernamental, sino a derechos comerciales derivados de la transmisión de los partidos en establecimientos públicos.
Detalló que la supervisión del cumplimiento estaría a cargo del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI), que podría realizar inspecciones para verificar que los negocios cuenten con las licencias correspondientes.
“Aunque el propio instituto ha reconocido que no tiene capacidad para revisar a todos los restaurantes, es importante que el sector se mantenga informado y preparado”, señaló.
La dirigente restaurantera explicó que la Canirac Cancún mantiene acercamientos con empresarios para brindar información clara sobre los costos y condiciones de contratación, además de buscar esquemas más accesibles para los medianos y pequeños negocios.
Indicó que además del pago por derechos de transmisión, muchos establecimientos tendrían que asumir costos adicionales por instalación de plataformas y adecuación tecnológica, lo que podría dejar fuera de la fiesta mundialista a más restaurantes.
“Es triste que muchos negocios no puedan sumarse a esta celebración histórica para México debido a los altos costos. Tendría que ser una oportunidad para todos”, expresó.
A pesar de ello, el sector mantiene expectativas positivas de derrama económica durante los partidos de la selección mexicana y los encuentros más importantes del torneo, confiando en que la afición salga a consumir y apoyar la economía local.
A su vez, el integrante de Canirac Cancún y director del grupo Frish, David Aguilar Osorio, reconoció que, a diferencia de otros eventos mundialistas, ahora no se percibe un ambiente de euforia entre el sector restaurantero.
La falta de interés lo atribuyó a las complicaciones comerciales y económicas relacionadas con los derechos de transmisión.
Los cobros, explicó, se realizan tomando como base el aforo del sitio y la cantidad de pantallas de cada establecimiento para determinar los servicios autorizados, lo cual representa gastos importantes para los negocios.
“En algunos restaurantes vamos a pagar hasta 25 mil pesos por decodificador y, si quieres transmitir dos partidos al mismo tiempo, el costo puede duplicarse”, comentó.
Agregó que también existen restricciones para promocionar las transmisiones, debido a los registros y derechos comerciales protegidos por la FIFA ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Lo anterior, limita el uso de palabras como “Mundial” o “FIFA”, además de los logotipos y elementos gráficos oficiales.




