- Se busca también convertir a Quintana Roo en un referente nacional del monitoreo de ecosistemas subterráneos.
EUGENIO PACHECO
CHETUMAL, Q. ROO.- Con apoyo de la inteligencia artificial, la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo prepara un padrón puntual de los cenotes en la región, con un diagnóstico sobre su nivel de contaminación.
Los catedráticos de la casa de estudios pusieron en marcha un proyecto tecnológico ambicioso para centralizar y dar sentido a más de una década de datos sobre los cenotes de la entidad.
“Buscamos que la ciudadanía, investigadores y autoridades tengan un mapa real y actualizado de estos cuerpos de agua, resolviendo la complejidad de tener estudios aislados.
“Se busca tener una radiografía completa de nuestra reserva hídrica”, explicó el coordinador tecnológico del proyecto, José Antonio León Borges.
El sistema denominado “Conjunto de datos para la clasificación de cenotes sanos”, funciona como una herramienta viva que procesa información compleja para traducirla en un lenguaje que cualquier ciudadano pueda entender.
La plataforma es un semáforo visual que clasifica cada cenote según su nivel de riesgo, basándose en parámetros críticos sobre microorganismos, coliformes, niveles de hidrocarburos y variaciones de PH, principalmente.
Se utilizan algoritmos de aprendizaje automático (machine learning) para analizar registros científicos acumulados desde 2012, y los que se adquieren con las investigaciones cada día.
Hasta ahora, la información sobre la calidad del agua permanecía fragmentada en artículos académicos o archivos individuales.
Con este esfuerzo que lleva un avance de 65 por ciento, se logró unificar bases de datos de diversas instituciones como las universidades Politécnica de Quintana Roo y Anáhuac Cancún.
León Borges explicó que entre las zonas principales monitoreadas están los cenotes de Holbox y Bacalar, como puntos de alto valor ecológico; de Puerto Morelos (Siete Bocas) y Playa del Carmen.
Igualmente, de Cancún (Benito Juárez), con atención especial en zonas de alta presión urbana, como el cenote de la avenida Talleres y otros cercanos a la mancha urbana.
El proyecto, financiado por el Consejo Quintanarroense de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Coqhcyt) tiene un enfoque práctico para el sector privado.
Los propietarios de cenotes turísticos podrán solicitar muestreos específicos para conocer el estado real de los cuerpos de agua en sus predios.
Esto permitirá implementar estrategias de saneamiento con base científica, garantizando la seguridad de los bañistas y la supervivencia del ecosistema ante el acelerado crecimiento demográfico.
León Borges comentó que se busca también convertir a Quintana Roo en un referente nacional en el monitoreo de ecosistemas subterráneos, protegiendo el “corazón azul” de la Península de la presión turística y urbana.


