- El cáncer ocular es una enfermedad poco frecuente, pero potencialmente mortal; se detecta tarde en México debido al subdiagnóstico y a la confusión con otros padecimientos oftalmológicos.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El cáncer ocular es una enfermedad poco frecuente, pero potencialmente mortal; se detecta tarde en México debido al subdiagnóstico y a la confusión con otros padecimientos oftalmológicos.
Así lo advirtieron especialistas al anunciar la creación de la Asociación Mexicana de Oftalmología Oncológica.
“El cáncer ocular, aunque es una enfermedad rara, está subdiagnosticado; eso quiere decir que hay más personas con esta condición de las que realmente estamos tratando o diagnosticando”, explica José Antonio Paczka.
El médico es presidente de la Sociedad Mexicana de Oftalmología, Colegio Nacional (SMO), a la que está incorporada la nueva Asociación Mexicana de Oftalmología Oncológica.
Indica que prácticamente todas las estructuras que conforman el ojo son susceptibles de desarrollar lesiones malignas.
Los tumores oftálmicos no sólo involucran al globo ocular, sino también a los anexos de estos: párpados, órbita y vías lagrimales, detalla Ana Virginia Gómez Bracho, secretaria de la Asociación Mexicana de Oftalmología Oncológica.
En muchos casos se reconocen cuando provocan síntomas y la enfermedad está en fases avanzadas.
“Confundimos lo que la gente llama ‘carnosidad’ con lo que puede ser un tumor de la superficie ocular, más común de lo que se cree.
“Son tumores que crecen muy lentamente y entonces las personas, cuando ven la ‘carnosidad’, dicen: ‘no me voy a operar’.
“Pero resulta que son tumores que a través del tiempo son muy infiltrativos y pueden dañar el ojo”, ejemplifica.
David Ancona Lezama, quien preside la Asociación Mexicana de Oftalmología Oncológica, aclara que la oftalmología oncológica atiende tanto a pacientes con cáncer ocular como a quienes padecen cáncer y presentan afectaciones visuales.
Tales afectaciones pueden derivar de tratamientos oncológicos como la radioterapia y la quimioterapia.
“Hay que pensar al oftalmólogo oncólogo como el coordinador del grupo multidisciplinario cuando se trata de un tumor ocular”, insta Ancona Lezama.
Destaca que el tratamiento moderno del cáncer logra en la actualidad tasas de curación sin precedente.
Aunque los especialistas de oncología ocular son insuficientes, todos los oftalmólogos tienen una preparación básica para diagnosticar un problema oncológico, puntualiza el experto.
“Parte de lo que queremos hacer como Asociación Mexicana de Oftalmología Oncológica es sentar la base de buenas prácticas para crear una guía de cómo debería llevarse a cabo un tratamiento de oncología ocular, no solamente en un estándar institucional, sino a nivel nacional”, agrega Ancona Lezama.
México carece de indicadores actualizados sobre la tasa de curación del retinoblastoma, uno de los cánceres infantiles más frecuentes, pero también más curables.
En México, el retinoblastoma representa seis por ciento de los cánceres infantiles: es el segundo país con mayor incidencia en el planeta, de acuerdo con datos de la Sociedad Mexicana de Oftalmología (SMO).
En el mundo, este cáncer que comienza en la retina, tiene una curación de 99 por ciento, mientras en México la cifra se desconoce, compara Ancona Lezama.
“La última data que tenemos es de hace aproximadamente 20 años, cuando se acercaba a 80 por ciento”.
Apremia a la actualización de este indicador: “lo que no se mide no se puede mejorar”.
Según el especialista, el sur del país, en particular Oaxaca y Chiapas, representa un foco rojo internacional para el cáncer ocular infantil.
Apunta que esta enfermedad fue considerada por economistas como un indicador del desarrollo, similar al de mortalidad materna.
“Porque cuando tienes una enfermedad 99 por ciento curable, quiere decir que menos de uno por ciento o máximo uno por ciento de pacientes fallece.
“Tristemente esa no es la realidad de muchos países de Latinoamérica, y parte de nuestro esfuerzo al generar esta asociación es redirigir esfuerzos a las comunidades que tienen mayor reto, entender la problemática y poder presentar algún plan para atenderlas”.
Este problema se agrava por la falta de acceso a sistemas de salud especializados, y también influye el factor genético propiciado por la endogamia, explica.
“En muchas comunidades hay pocos integrantes y la reproducción se da entre ellos, entonces, juega un papel el factor genético.
“El ambiental está siendo investigado apenas, pero definitivamente (la enfermedad) es multifactorial y lo que lo empeora todo es la falta de accesibilidad.
“De hecho, a pacientes de Chiapas les es más costo-efectivo irse al país vecino, que es Guatemala, que ir a un sistema centralizado, a la Ciudad de México”.
José Antonio Paczka recomienda un mapa de riesgos, porque algunos cánceres se asocian, por ejemplo, con la radiación ultravioleta del sol y aquellas personas más expuestas, como las que habitan en las costas, son más susceptibles de desarrollarlos.
Las personas que trabajan en la industria, en particular en altos hornos, están igualmente en riesgo, añade el doctor Daniel Moreno Páramo.
No solo el tiempo es clave para actuar frente al cáncer ocular, sino también la información y la coordinación, apunta Gómez Bracho.
“Todavía hay muchos lugares donde lamentablemente no se dirige el paciente donde se debe, sino que cuando detectan a un niño con retinoblastoma enseguida le quieren sacar el ojo, cuando actualmente contamos con muchas alternativas de tratamiento antes de llegar a un extremo como ese”.


