- Usuarios del Sistema de Transporte Colectivo Metro padecen con la sustitución de los torniquetes que se lleva a cabo.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Usuarios del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro padecen con la sustitución de los torniquetes que se lleva a cabo, lo que también ha implicado que no se pueda acceder a la instalaciones del servicio con tarjetas bancarias.
En las líneas 2, 9 y B, los viajeros se encuentran con los tapiales alrededor de los equipos que son remplazados, por lo que en estaciones como Zócalo de la Línea 2, sólo dos torniquetes permiten el acceso.
“Es una cosa hartante, venía con prisa una vez, yo me acomodo mejor si pago con la tarjeta del banco, todavía que hay que formarse un montón, llego y me la rebota, pasé otra y rebotó y ya estaba perdiendo como 15 minutos, para qué dicen que se puede entrar con tarjeta si no es cierto, ya que hagan algo”, lamentó la usuaria Martina Hernández, en la estación Villa de Cortés.
Marcela Villa, pasajera de la Línea B, cuestionó que no se avise de forma generalizada sobre la suspensión de los pagos con tarjetas de bancos.
“El Zócalo es aparte, ahí sí estaba una policía gritando que no pasabas con la tarjeta del banco, pero en otras (estaciones) que no sirve los policías nunca saben nada, una policía me dijo que todo el Metro ya no aceptaba tarjeta, otro día otro policía dijo que estaba fallando y que lo iban a arreglar el mismo día y ya llevamos así como tres semanas en un montón de estaciones”, añadió.
En la Línea 9, el personal de Seguridad optó por colocar letreros improvisados junto a las máquinas de entrada para indicar que no se acepta el pago con tarjeta bancaria.
Ayer, el Metro arguyó que se realizan sustituciones de torniquetes y aunque no brindó detalles, aseguró que es menor la cantidad de validadores que rechazan el pago con tarjeta y una vez que concluya la sustitución todos estarán en funcionamiento al 100 por ciento.
Este servicio sin contacto, con plásticos distintos a la tarjeta de movilidad, fue presumido por autoridades como una modernización y una forma de facilitar el ingreso al transporte público desde septiembre de 2024.
“Pone al Metro de la Ciudad de México a la vanguardia de los transportes más sofisticados del mundo”, indicó entonces el organismo.


