- La manufactura mexicana, incluso con la serie de retos planteados desde Estados Unidos el año pasado, se mantuvo como el sector más fuerte dentro de las exportaciones nacionales.
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CIUDAD DE MÉXICO.- La manufactura mexicana, incluso con la serie de retos planteados desde Estados Unidos el año pasado, se mantuvo como el sector más fuerte dentro de las exportaciones nacionales, de acuerdo con el Reporte Anual de Nearshoring de Integralia.
Pese a la reducción en la relocalización de empresas y menos anuncios de nuevas inversiones, el sector exportador mexicano en su conjunto, especialmente en la industria de manufacturera, se mantuvo con avance a lo largo de 2025.
“En términos relativos, y pese al aumento de aranceles, el País sigue enfrentando tasas menores que otros socios comerciales relevantes de Estados Unidos”, reconoce el informe de la firma de consultoría.
Asimismo, subraya que poco más de un tercio de la Inversión Extranjera Directa (IED) se concentra en el sector manufacturero.
Tan sólo en noviembre, con cifras desestacionalizadas, las exportaciones mexicanas de manufactura crecieron 14.6 por ciento a tasa anual.
“A su interior, y a tasa anual, las exportaciones automotrices crecieron apenas 0.2 por ciento y el resto de las exportaciones manufactureras aumentaron 22 por ciento”, destaca el reporte.
Por tipo de manufactura, las no automotrices incrementaron su participación en las exportaciones y alcanzaron 70.4 por ciento del total, con 38 mil 62 millones de dólares. En tanto, el 29.6 por ciento restante correspondió a productos automotrices, con 15 mil 988 millones de dólares.
De la mano del sector manufacturero, con datos a octubre, México se mantuvo como el principal socio comercial de Estados Unidos, participando con 17.7 por ciento del total de las importaciones que hace el país gobernado por Donald Trump.
Así, sin un efecto significativo sobre las exportaciones mexicanas, el impacto de las políticas ordenadas por Trump, especialmente en materia de aranceles, ha repercutido principalmente en clima de negocios en México, a lo cual se suma la incertidumbre por cambios internos como las reformas ordenadas por el Ejecutivo, señaló Integralia.
“Durante el año, la atracción de inversiones se vio impactada por la volatilidad en la política arancelaria estadounidense y la ausencia de consensos claros en torno a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“En el ámbito interno, las reformas al Poder Judicial, junto con los cambios en sectores clave como el energético, aduanero, ferroviario y de telecomunicaciones, contribuyeron a configurar un entorno de mayor incertidumbre, obligando a las empresas a ajustar sus estrategias ante el nuevo marco institucional”, determinó la consultora.


