- La Dirección Municipal de Ecología realizó una jornada de restauración de manglar en la zona del Río Inglés, dentro del Área Natural Protegida Manglares de Nichupté, logrando la siembra de cinco mil plántulas de mangle blanco y mangle rojo.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- En el marco de la Jornada Nacional de Reforestación, la Dirección Municipal de Ecología realizó una jornada de restauración de manglar en la zona del Río Inglés, dentro del Área Natural Protegida Manglares de Nichupté, logrando la siembra de cinco mil plántulas de mangle blanco y mangle rojo.
El director del área, Fernando Haro Salinas, informó que la siembra abarcó una superficie de cinco hectáreas en la franja perimetral del sistema lagunar.
La intervención contó con la participación de cerca de 50 voluntarios que trabajaron en coordinación operativa con personal técnico de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Destacó que estos trabajos se suman a otros esquemas de restauración en el ecosistema costero.
Entre ellos, resaltó las acciones de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), que rehabilitó 306 hectáreas mediante la siembra de más de nueve mil plántulas de mangle negro como compensación ambiental por las obras del Puente Vehicular Nichupté.
Adelantó que el Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR) ejecutará un plan similar derivado de las ampliaciones en el Aeropuerto Internacional de Cancún.
Haro Salinas subrayó que la recuperación de estos humedales resulta fundamental para la resiliencia de la ciudad.
Su conservación contribuye directamente a la captura y almacenamiento de carbono, la generación de oxígeno, la regulación del ciclo hidrológico y la protección de los suelos.
Además, actúan como barrera natural contra fenómenos meteorológicos y brindan refugio a la fauna local.
“Los ecosistemas de manglar son prioritarios para evitar la erosión del litoral, amortiguar el impacto de tormentas y servir como zona de reproducción para numerosas especies.
“Es un sistema vivo esencial para la estabilidad de la zona costera”, expresó Haro Salinas.
El Ayuntamiento y la Conanp mantendrán un esquema de vigilancia en las hectáreas intervenidas, debido a que las especies sembradas requieren de entre cinco y 10 años para consolidarse como árboles jóvenes y hasta 15 años para alcanzar la madurez reproductiva.
“Si tardan unos años, pero es por eso que se delimitan estas áreas como áreas de protección, en donde no puede haber ningún tipo de actividad, ni de recreación, ni de pesca ni nada, precisamente por lo prolongado del tiempo del crecimiento de estas especies es que hay que tener delimitadas las áreas”, detalló.




