- Zihuame Mochilla inauguró en Monterrey la casa Komene Yolpaki para capacitar a mujeres indígenas en emprendimiento y cuidar a sus hijos, con el objetivo de combatir la pobreza.
STAFF / AR
MONTERREY, NL.- Hilda Hernández, una mujer hablante de náhuatl, se considera una sobreviviente en la Ciudad. Llegó a Monterrey con solo la primaria terminada, vivió en un asentamiento irregular y en condiciones de pobreza.
Ayer, Hilda, quien tiene un negocio de tamales, tacos y bocoles, dio un emotivo testimonio durante la inauguración de Komene Yolpaki, una casa que recibirá a mujeres para capacitarlas en el manejo de sus emprendimientos.
También les ofrecerá un espacio para el cuidado de sus hijos pequeños, con el fin de que puedan desarrollar sus actividades sin la preocupación de quién los cuidará.
El espacio es una iniciativa de Zihuame Mochilla, organización que desde hace 25 años trabaja con mujeres indígenas, como Hilda, para capacitarlas en habilidades sociales, modelado de negocios, educación financiera, habilidades digitales y derechos humanos.
“Siento que soy una sobreviviente, como esas tortugas que las echan miles al mar, yo he sobrevivido”, expresó al micrófono.
“Porque en el camino que he recorrido pude haber llevado otro estilo de vida, y gracias a la gente que encontré el camino ya no soy la misma. Gracias a ustedes”.
La casa Komene Yolpaki, que en náhuatl significa “Niños felices”, ofrecerá este mismo acompañamiento, pero también cuidará a sus hijos pequeños.
Ubicada en la Calle Platón Sánchez 720, en el Centro, esta casona ya está equipada con algunos juegos y mobiliario para la atención de niños mayores de 2 años.
Lo que más necesitan en este momento son voluntarios con experiencia en pedagogía que ayuden en las actividades con los niños, así como materiales de lectura, especialmente cuentos, dijo Cecilia Chávez, directora de Zihuame Mochilla.
Durante la inauguración, realizada en el patio del lugar, Carmen Farías, fundadora, habló sobre la necesidad de empoderar a estas mujeres, que provienen de diferentes etnias del País, para que puedan salir del ciclo de pobreza.
También agradeció a los donantes que hicieron posible este proyecto de empoderamiento femenino.
El evento reunió a integrantes de comunidades indígenas en la Ciudad, autoridades de derechos humanos, representantes de otras organizaciones civiles y benefactores.
Entre ellos estuvo Liliana Melo de Sada, promotora cultural y quien apoya la causa de Zihuame Mochilla.
Las personas indígenas llegan a Monterrey en busca de mejorar sus vidas, dijo en entrevista.
“Vienen de estados de la República, a veces muy lejanos, desde el sur, desde Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Tabasco, buscando una vida mejor para sus hijos y para ellos mismos.
“Y vienen sin nada, dejaron todo en sus estados, en sus ciudades, y vienen a buscar una nueva vida y una mejor vida”.
Melo de Sada destacó que las mujeres representan el 52 por ciento de la población en México.
“Si no ayudamos a las mujeres, entonces estamos dejando a la mitad de la población de nuestro País sin apoyo”, señaló.
“Necesitamos, las mujeres, estar apoyadas y ser emprendedoras, y ser microempresarias o grandes empresarias”.




