- Se limita la generación de empleo formal y se debilita el bienestar social, señaló la dirigente estatal, Jovita Portillo.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- Para la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Quintana Roo, este año será determinante para conocer el rumbo económico que tomará México.
La organización patronal insistió que se marcará el camino que tomará la inversión formal y la certidumbre económica.
La presidenta del organismo estatal, Jovita Portillo Navarro, reconoció que el país no atraviesa una crisis macroeconómica, pero existe una crisis de confianza.
Se frena la inversión, se limita la generación de empleo formal y se debilita el bienestar social, expresó.
La falta de confianza es un tema urgente de atender, especialmente ante las proyecciones de organismos nacionales e internacionales.
En la proyección de la representante patronal, se prevé un crecimiento económico nacional de entre 1.2 y 1.5 por ciento, según las estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el Banco de México y el consenso de analistas.
“Hay estabilidad sí, pero no el dinamismo suficiente para generar empleo formal y bienestar sostenido.
“En Quintana Roo, donde el turismo, servicios y micro, pequeñas y medianas empresas concentran más del 70 por ciento del empleo, este crecimiento bajo se resiente de manera inmediata”, expresó.
Más del 55 por ciento del empleo en México se mantiene en la informalidad, abundó, a lo que se suma una tasa de participación laboral de apenas 59.5 por ciento.
Asimismo, se tiene una brecha cercana a 30 puntos porcentuales entre hombres y mujeres, lo que refleja profundas desigualdades en el mercado laboral.
“El reto laboral es estructural, el empleo formal es la política social más eficaz que existe, y reconocemos los avances en el salario mínimo.
“Pero también somos responsables y sin productividad, capacitación y empresas formales y fuertes, los ingresos no son sostenibles en el tiempo”.
La presidenta de Coparmex estatal subrayó que el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas no debe verse como un discurso, sino como una condición indispensable para el desarrollo económico.
La inseguridad, comentó, se ha convertido en uno de los factores principales que inhiben la inversión, a lo que se suma el incremento de los casos de extorsión a nivel nacional.
En entidades como Quintana Roo, detalló, este delito impacta de manera directa a los pequeños negocios, afectando su operación y crecimiento.
El organismo empresarial llamó a garantizar la certidumbre jurídica, la seguridad efectiva, las finanzas públicas responsables y una agenda clara orientada al fortalecimiento de las empresas que generan empleo formal.


