- La señalización que prohíbe estacionarse sobre Avenida Coyoacán es letra muerta.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- La señalización que prohíbe estacionarse sobre Avenida Coyoacán es letra muerta.
Entre Popocatépetl y José María Olloqui, en la Colonia Del Valle, decenas de automovilistas utilizan los carriles laterales de la vialidad para aparcar sus vehículos, por lo que, de cuatro carriles, sólo dos quedan libres para el tránsito.
En la calle se observan conos de tráfico colocados para delimitar y apartar los lugares e, incluso, algunos se encuentran debajo de los letreros que prohíben esta práctica.
“Está mal, no deberían de estacionarse (…). Es un problema, si no hay donde estacionarse, pues hay que meterse a un estacionamiento, no estar buscando dónde. Está mal que interrumpan el tráfico”, acusó José Rodríguez, vecino.
Alrededor de la zona, en la que se ubica la Coordinación General de Administración de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad, es común que los automovilistas se estacionen en doble y hasta en triple fila, lo cual acentúa los embotellamientos.
“En doble fila está mal, porque por eso se hace tanto tráfico. De por sí es muchísima la gente que trabaja en la Fiscalía, muchos traen carro y aparte todos los coches que transitan, pues no”, detalló Carmen Ramírez, transeúnte.
En el costado derecho de la vialidad se ubica una ciclovía delimitada por bolardos fijos y flexibles, sin embargo, en algunos tramos, estos se observan dañados.
Vagonetas, autos sedán, motocicletas y hasta camionetas de la Policía de Investigación son parte del parque vehicular que se estaciona a un lado del confinado.
De acuerdo con vecinos de la zona, esta situación se debe a la falta de aparcamientos al interior de sus residencias.
“Los autos siempre se estacionaron aquí. Hay muchos departamentos alrededor y pocos tienen ese acceso. Muchos vecinos también lo usan, por eso esa tolerancia o comprensión de que va a haber autos estacionados cerca o en doble fila, es la dinámica”, explicó Jorge Rangel.
En tanto, en el costado izquierdo de Avenida Coyoacán, en el que se ubica un centro corporativo, la situación es similar.
“Las personas que ya ubican o tienen más de dos coches o tres, los dejan en la calle pues donde pueden. Antes no estaban las señalizaciones, llegaron recientemente y el hábito de estacionarse se quedó en los dos lados”, añadió Rangel.
El uso de los carriles laterales como estacionamiento también perjudica a los peatones, pues se ven orillados a bajar al arroyo vehicular para abordar unidades de transporte público y por aplicación.


