- Ante una brecha que Unicef México documentó al cierre de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Coparmex de Quintana Roo planteó a las empresas cinco líneas de acción concretas para acortar esa distancia desde los centros de trabajo.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- Ante una brecha que Unicef México documentó al cierre de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Coparmex de Quintana Roo planteó a las empresas cinco líneas de acción concretas para acortar esa distancia desde los centros de trabajo.
Esta distancia marca, de acuerdo con la Unicef, 14.3 por ciento de lactancia exclusiva entre mujeres con empleo remunerado, frente a 40.6 por ciento entre quienes no trabajan.
La propuesta llega en un contexto donde la ley estatal amplió las obligaciones de infraestructura para la lactancia y que ya está vigente, pero donde persisten vacíos de aplicación, particularmente entre negocios pequeños.
En Quintana Roo, 43.3 por ciento de las personas ocupadas en actividades no agropecuarias trabaja en micronegocios, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Es una realidad que la Confederación Patronal de la República Mexicana reconoce como límite práctico frente al texto legal.
La primera acción consiste en planear la reincorporación laboral tras la maternidad en lugar de improvisarla, mediante un diálogo previo, voluntario y respetuoso que permita organizar las condiciones necesarias antes del regreso.
La segunda apunta a capacitar a mandos medios y supervisores -no solo a Recursos Humanos-, bajo la premisa de que una política puede existir en papel y fracasar en la operación diaria si quienes dirigen equipos desconocen los derechos o no saben facilitarlos sin estigmatizar a las trabajadoras.
La tercera plantea explorar soluciones de infraestructura compartida en plazas comerciales, edificios corporativos y parques empresariales donde conviven distintas unidades económicas, de manera que una limitación individual pueda resolverse de forma colectiva.
La cuarta medida sugiere adaptar la organización interna de cada empresa sin modificar el derecho en sí, reconociendo que las condiciones operativas varían entre sectores y tamaños de negocio.
La quinta propone escuchar directamente a las mujeres que ya vivieron el proceso de reincorporación, bajo el argumento de que ellas identifican barreras que no siempre son visibles desde una oficina directiva.
Detrás de la propuesta está también el crecimiento del empleo femenino en la entidad; por ejemplo, la Coparmex detalló que Quintana Roo sumó 18 mil 154 mujeres ocupadas en el primer trimestre de 2026 respecto al año anterior, para llegar a 402 mil 252.
Mientras tanto, la tasa de participación económica femenina avanzó de 50.5 por ciento a 52.4 por ciento, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi.
La Coparmex Quintana Roo citó también evidencia de Unicef México según la cual las empresas con programas de apoyo a la lactancia registran ahorros promedio de tres dólares por cada dólar invertido.
Insistió, no obstante, en que ese argumento económico es complementario, “la lactancia es primero un derecho.”
“La inclusión no consiste en pedir a las mujeres que se adapten a estructuras que nunca consideraron sus necesidades”, señaló el organismo, que llamó a construir soluciones sin desconocer tampoco la realidad operativa de las empresas que generan empleo en la entidad.




