Días solidarios ponen en jaque a los trabajadores

Fecha:

  • Debido a la aplicación de los llamados ‘días solidarios’, trabajadores de hoteles y servicios turísticos buscan alternativas para completar sus ingresos, desde vender artículos personales en los tianguis hasta realizar trabajos eventuales.
OMAR ROMERO

CANCÚN, Q. ROO.- La temporada baja de turismo en Quintana Roo está obligando a trabajadores de hoteles y servicios turísticos a buscar alternativas para completar sus ingresos, desde vender artículos personales en los tianguis hasta realizar trabajos eventuales.

Los llamados “días solidarios” se mantienen como una práctica para conservar el empleo sin recibir el salario correspondiente a las jornadas de descanso.

Los testimonios recabados entre trabajadores de la rama hotelera y los servicios náuticos de Cancún muestran que esta medida de días solidarios, aplicada cuando disminuye la ocupación, es vista por algunos como una alternativa para evitar despidos, aunque representa un golpe directo a la economía familiar.

Varias personas prefirieron no compartir su experiencia, pero quienes sí lo hicieron solicitaron mantener su identidad y la de sus centros de trabajo en el anonimato para evitar represalias.

- Anuncio -

A VENDER LO QUE SEA

Este impacto se observa más allá de los centros de hospedaje; por ejemplo, Paloma Ortega Cuervo, secretaria general de la Unión de Tianguis y Comerciantes Ambulantes de Quintana Roo, señaló que han identificado un repunte de personas vinculadas con la industria hotelera.

Acuden a estos espacios para vender artículos y conseguir dinero mientras cumplen con los “días solidarios” y vuelven a sus empleos habituales.

“Esta gente termina aquí para completar o esperar a que los vuelvan a reincorporar a sus centros de trabajo”, explicó.

Apuntó que algunos trabajadores llegan con víveres, objetos que ya no utilizan y otras pertenencias que terminan vendiendo a precios bajos debido a la necesidad de obtener recursos.

Ortega Cuervo relató el caso de una familia de cuatro integrantes que comenzó a ofrecer pulseras y artesanías chiapanecas en los tianguis durante este periodo de baja afluencia turística.

Aunque no cuenta con una cifra precisa de cuántas personas se encuentran en esta situación, indicó que su presencia fluctúa: algunas aparecen durante dos o tres ocasiones y después dejan de acudir, posiblemente porque regresaron a sus empleos o encontraron otra manera de obtener ingresos.

“A mí me gusta mucho que no perdamos esa empatía por los problemas que tiene la gente y muchos de ellos vienen a recalar aquí”, expresó al referirse a la disposición de la organización para recibir a quienes necesitan un espacio donde vender.

ponen en jaque a los trabajadores los dias solidarios buscan alternativas1

SIN INGRESOS REGULARES

En el sector náutico, un trabajador de Cancún relató que durante la actual temporada ha acumulado casi 30 días de descanso sin sueldo.

Explicó que la empresa distribuye los “días solidarios” entre el personal ante la disminución de la actividad, bajo el argumento de que necesita reducir operaciones y mantener únicamente a los trabajadores indispensables.

“Sí estoy apenas llegando a mi renta, quizá este mes no lo logre”, comentó.

Ante la falta de ingresos, el trabajador ha buscado alternativas mediante la elaboración de playeras, publicidad y servicios de transporte.

A diferencia del año anterior, cuando pudo ahorrar y aprovechar el periodo para visitar a su familia, esta vez ha tenido dificultades para cubrir sus gastos básicos.

“Y buscándole, porque también me he dedicado a hacer playeras, hago otro tipo de publicidad y he trabajado en transporte”, abundó.

En rama hotelera, una colaboradora del área de spa explicó que los días solidarios pueden ir de una jornada hasta una semana, dependiendo de la ocupación y las necesidades de cada departamento.

En su centro de trabajo, dijo, les anticipan cuando se prevé una baja en la actividad y se consulta quién está dispuesto a tomar los descansos.

“Creo que conviene más que te den un día solidario y que no se te pague el sueldo, a que te den de baja”, consideró.

La trabajadora reconoció que la reducción salarial afecta su economía, pero prefiere conservar el empleo.

También explicó que aprovecha los días solidarios para descansar de las exigencias físicas de su puesto y atender asuntos familiares, aunque no todas las personas se encuentran en condiciones de prescindir de una parte de sus ingresos.

Desde el área de Recursos Humanos de otro hotel de la zona turística, un trabajador explicó que estos descansos se contemplan en la programación de las temporadas bajas para amortiguar los gastos de nómina y evitar recortes de personal.

“Probablemente para los trabajadores no sea una medida justa; es entendible, obviamente, porque es el sustento, es el pan que no está llegando a las casas cuando esto sucede”, reconoció.

El mismo empleado de Recursos Humanos sostuvo que, sin esta alternativa, algunas empresas tendrían que reducir drásticamente sus plantillas.

No obstante, admitió que la decisión implica un sacrificio económico para quienes aceptan los días sin goce de sueldo.

TRABAJADORES EVENTUALES

La disminución de la actividad también alcanza a quienes dependen de contrataciones por evento.

Un trabajador que colabora con la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y presta servicios para particulares durante bodas, fiestas de quince años y otros acontecimientos, explicó que los hoteles recurren a personal externo cuando la ocupación aumenta y sus propias brigadas no son suficientes para atender la demanda.

Sin embargo, durante los meses de menor actividad, las oportunidades de trabajo se reducen considerablemente.

“Yo trabajaba cinco o seis días a la semana y hoy trabajo dos, uno, 15 días, uno”, relató al describir la irregularidad con la que recibe llamados para trabajar.

El colaborador señaló que la temporada baja comenzó hace aproximadamente dos o tres meses y que ha tenido que apoyarse en otros ingresos, como la renta de una vivienda, para compensar la reducción de sus jornadas.

Aunque mantiene la expectativa de que la actividad mejore hacia finales de año, su testimonio refleja que la afectación no se limita a quienes tienen una relación laboral directa con los hoteles, sino que alcanza a trabajadores externos que dependen de los eventos y de la demanda turística.

Incluso, los entrevistados coinciden en la cronología: la caída empezó en torno al Mundial de Futbol.

“La gente tuvo una falsa idea de que iban a venir a Cancún, pero nadie vino”, afirma el trabajador náutico.

La terapeuta ubica el inicio de la baja “entre el Mundial y pasando el Mundial”, y estima que este mes hay una recuperación parcial, más marcada en hoteles familiares que en los de sólo adultos.

En conjunto, los testimonios muestran distintas formas de enfrentar una misma situación: aceptar días solidarios para conservar un contrato, vender pertenencias en los tianguis o buscar actividades complementarias cuando el trabajo escasea.

La práctica es considerada por algunos como algo habitual durante la temporada baja, pero sus efectos se reflejan en la capacidad de las familias para cubrir renta, alimentación y otros gastos cotidianos.

Mientras los trabajadores esperan una recuperación de la actividad, la temporada baja deja al descubierto el costo económico que puede representar la reducción de jornadas en una entidad donde numerosas fuentes de ingreso dependen directa o indirectamente del turismo.

- Anuncio -
Guardar esta Publicación

Compartir:

Suscríbete

Lo + Popular

Más como esto
Relacionado

Antonelli gana en Austin y está a un paso del título de la F1

Kimi Antonelli conquistó su noveno triunfo de la temporada, al imponerse en el GP de EU, pero el italiano aún no es campeón del mundo.

Lunes 26 de octubre del 2026

Lunes 26 de octubre del 2026

Apagones millonarios

Sergio León Cervantes Mientras China comercializa tecnologías energéticas del futuro,...

La corona de la reina…

Marco Antonio Barrera Hay monarquías que se derrumban entre guerras...

Continuar leyendo ...
Relacionado