Se acabaron los votos de fiado

Fecha:

POR KUKULKAN

MALAS noticias para los candidatos que acostumbran recorrer las comunidades con una sonrisa recién estrenada, un discurso reciclado y la promesa de que ahora sí llegará el progreso. En Limones y Xcalak, al sur de Quintana Roo, parece que les cancelaron la línea de crédito electoral. Después de tantos años de escuchar compromisos, los habitantes quieren algo más tangible que una fotografía abrazando al pueblo.

Y NO ES para menos. En la comunidad de Limones, municipio de Bacalar, la delegada Carmen Colmenares y representantes del comisariado ejidal acordaron exigir a los aspirantes que pretendan realizar actividades proselitistas una aportación de cinco o seis luminarias, o su equivalente en cable y pintura. Nada de dinero en efectivo, aclararon. Aquí no se trata de pasar la charola, sino de iluminar las calles.

LA OCURRENCIA tiene una ironía formidable: después de años de promesas luminosas, los vecinos decidieron pedir focos de verdad. Y cuidado con llegar solamente cargando propaganda. La advertencia es que quienes no acepten las condiciones deberán retirarse de la localidad. El mensaje parece diseñado para aquellos políticos que confunden una visita de campaña con una inspección turística: llegan, saludan, se toman la fotografía y desaparecen hasta la siguiente elección.

EN XCALAK, la situación no resulta más alentadora. Habitantes de esta villa pesquera del municipio de Othón P. Blanco anunciaron su intención de boicotear las campañas políticas y rechazar el proselitismo de quienes, aseguran, únicamente aparecen cuando necesitan votos. Sus reclamos incluyen la falta de un dispensario médico, parques deteriorados, un domo deportivo en malas condiciones, deficiencias de seguridad, problemas con el sargazo y apagones que, según denuncian, pueden prolongarse hasta tres días.

- Anuncio -

ESCUCHÓ bien estimado lector: tres días sin electricidad. Tiempo suficiente para que se descargue el teléfono, se descompongan alimentos y desaparezca cualquier entusiasmo por escuchar otro discurso sobre el futuro brillante de la región. Aunque, pensándolo bien, quizá las promesas electorales sean lo único que nunca se apaga. Lo verdaderamente revelador es que dos comunidades hayan decidido convertir el hartazgo en una advertencia pública.

NO ESTÁN discutiendo grandes teorías económicas ni reclamando obras monumentales. Hablan de alumbrado, atención médica, seguridad y servicios que deberían formar parte de la vida cotidiana. Es decir, de aquello que los candidatos suelen presentar como grandes compromisos cuando buscan un cargo y que después parece convertirse en un misterio administrativo.

PERO tampoco hay que confundir la legitimidad del reclamo con la legalidad de cualquier respuesta. Condicionar actos de campaña a la entrega de materiales plantea preguntas sobre las reglas electorales y la libertad de participación política, porque una cosa es exigir cuentas y otra convertir el acceso a una comunidad en una especie de caseta de cobro electoral, aunque la tarifa se pague con luminarias.

EL EPISODIO deja al descubierto una paradoja: los ciudadanos reclaman servicios que deberían proporcionar las instituciones vigentes, pero terminan exigiéndoles a quienes todavía no gobiernan, precisamente porque desconfían de quienes ya ocuparon los cargos. Y mientras tanto, el Instituto Nacional Electoral observa el conflicto desde los límites de sus atribuciones. Sergio Iván Ruiz Castellot, vocal ejecutivo del INE en Quintana Roo, explicó que el organismo no puede obligar a los gobernantes a cumplir sus promesas de campaña ni auditar el avance de sus compromisos, sino que su función incluye organizar elecciones y fiscalizar los recursos utilizados por partidos y candidatos.

EN OTRAS palabras, el árbitro puede vigilar las reglas del encuentro, pero no garantizar que el ganador cumpla todo lo que ofreció antes de entrar a la cancha. La responsabilidad de evaluar a los gobernantes, recordó el funcionario, corresponde a los ciudadanos mediante su voto. El problema es que, para algunos habitantes de Limones y Xcalak, esa posibilidad parece haber dejado de ser suficiente.

ASÍ QUE los futuros candidatos tendrán que preparar algo más que discursos, gorras, camisetas y promesas de transformación. Quizá deban comenzar por explicar qué hicieron sus partidos y representantes cuando tuvieron oportunidad de atender esas necesidades. Porque la memoria electoral puede ser corta, pero tres días sin luz ayudan bastante a recordar. En el sur de Quintana Roo se acabaron los votos de fiado. Y la factura de las promesas incumplidas sigue llegando, aunque nadie quiera reconocer quién debe pagarla.

@Nido_DeViboras

- Anuncio -
Guardar esta Publicación

Compartir:

Suscríbete

Lo + Popular

Más como esto
Relacionado

Martes 27 de octubre del 2026

Martes 27 de octubre del 2026

Ricardo Monreal atiza el incienso en San Lázaro

Rodolfo ‘El Negro’ Montes A Guadalupe Taddei la calavera ya...

La democracia no pide fe

Para quienes siguen esta columna, volvemos a Brasil. La...

‘Ni un paso atrás en la procuración de justicia’, advierte fiscal general

‘Ni un paso atrás en la transformación de la procuración de justicia de Quintana Roo’, afirmó el fiscal general del Estado, Raciel López Salazar.

Continuar leyendo ...
Relacionado