- Transcurrieron casi dos minutos desde que sonaron las alertas sísmicas en la Ciudad hasta que los ciudadanos se ubicaron en zonas seguras.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Prácticamente dos minutos pasaron desde que las alertas sísmicas -tanto en postes como en celulares- resonaron en la Ciudad hasta que los ciudadanos se posicionaron en puntos seguros.
Escuelas, oficinas privadas y de Gobierno, hospitales y distintos inmuebles participaron en el Primer Simulacro Metropolitano, el primero de tres ejercicios anunciados por la Administración capitalina para estar preparado ante situaciones de emergencia.
Al menos 8.2 millones de personas de la CDMX y el Estado de México participaron.
En la Capital, los escenarios fueron diversos, desde personas que evacuaron inmuebles minutos antes hasta aquellas que encontraron puntos de reunión obstaculizados.
“Todavía tenemos un reto importante en este tema y esperamos que con más simulacros esta gran sociedad pueda aminorar el tiempo promedio de evacuación”, dijo tras el ejercicio la Jefa de Gobierno, Clara Brugada.
De los 13 mil 998 altavoces del C5, el 98.53 por ciento funcionaron adecuadamente.
Respecto al alertamiento en dispositivos móviles, la Mandataria explicó que en esta ocasión hubo una reducción del volumen.
EN 112 SEGUNDOS…
Las escenas en las que trabajadores del Gobierno y edificios aledaños al Primer Cuadro llenan la explanada del Zócalo eran recurrentes en otros simulacros.
Ayer no fue así, pues vallas que fueron instaladas por las audiencias ciudadanas realizadas por el Gobierno local impidieron que trabajadores del Congreso evacuaran el inmueble que se ubica sobre Calle Plaza de la Constitución.
“Lo más seguro es que saliéramos a la plancha, porque hoy bajamos menos y en calma, pero en un sismo real salen más y nerviosos, aquí todos amontonados puede ocurrir una tragedia”, contó una trabajadora.
Un trabajador explicó que, en ocasiones, las vallas son colocadas debajo de los arcos del Centro Joyero, lo que restringe aún más la movilidad.
“Ya les hemos dicho a los encargados de la seguridad del edificio, pero es pelear con Gobierno”, lamentó otro trabajador.
Las carpas y vallas del Martes de Zócalo Ciudadano son instaladas cada domingo en la noche y las retiran los miércoles al mediodía, contaron trabajadores de limpieza de la Ciudad.
En cambio, frente al Antiguo Palacio del Ayuntamiento, las vallas y una protesta fueron retiradas minutos antes del simulacro para que los trabajadores pudieran llegar a la explanada.
“Cuando tiemble de verdad a ver si les da tiempo quitar las rejas y pedirles de favor a los manifestantes, porque siempre hay, que nos dejen pasar”, ironizó Diana, una empleada.
“Ahorita que suene la alerta me voy a brincar las vallas y las casas de campaña”, bromeó una comerciante en la esquina de la calle 20 de Noviembre.
SE ADELANTAN
Vecinos de la Colonia Del Valle, en la Alcaldía Benito Juárez, tomaron por sorpresa al simulacro.
Diez minutos antes de que sonara el alertamiento residentes bajaron de los edificios junto a sus animales de compañía.
Claudia Ramírez fue una de las cinco vecinas que esperaron en una de las aceras de Calle Extremadura, en compañía de seis lomitos.
“Avisaron en todas las redes (que habría simulacro), entonces, nosotros para poder bajar a los perritos y no chocar con los de los demás, bajamos antes, como unos diez minutos, porque en el edificio todos tenemos perros”, contó.
Personal de los corporativos que se localizan en inmediaciones de Félix Cuevas e Insurgentes Sur coordinaba los protocolos de evacuación mientras portaban chalecos distintivos y sostenían paletas de señalización.
“Lo que tenemos indicado es darnos la vuelta y quedarnos en la calle de atrás, porque debajo de Avenida Félix Cuevas, pasa el Metro”, explicó Giani, empleada de una de las empresas.
Consideró que estos ejercicios suele demorar, lo que reduce la eficiencia y rapidez al ejecutar procedimientos de emergencia.
La dinámica de los corporativos implica tener chalecos de distintos colores, según la situación que pueden atender.
“Cada persona ya tiene sus roles asignados (…). Los de (chaleco) rojo es por si alguna persona está herida, los de verde somos comunicaciones y los de blanco son primeros auxilios”, agregó.
Aproximadamente 30 minutos después de la ejecución del simulacro, los empleados de los corporativos de la zona recibieron instrucciones para reingresar a los inmuebles.
BAJO LA TIERRA
El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, a través de sus 12 líneas, moviliza a millones de personas cada día, por lo que los protocolos de Protección Civil son supervisados por personal de la red y la Policía.
Cerca de las 10:58 horas llegó el último convoy a la estación Balderas de la Línea 3, la cual, a su vez, conecta con la Línea 1.
Cuando comenzaron a sonar las alertas telefónicas los pasajeros se replegaron y aguardaron las indicaciones del personal, que se distinguía por portar chalecos de color verde fluorescente.
“Señores usuarios no se precipiten quienes estén en los vagones permanezcan ahí por su seguridad no salgan, a quienes están en el andén favor de permanecer apegados a la pared”, se indicaba a través de un altavoz.
Aunque algunos usuarios aguardaron junto al muro a que el ejercicio finalizara, otros más omitieron las indicaciones y caminaban a lo largo del andén.
“No me sentí nerviosa porque, pues ya sabíamos que iba a pasar y seguí las indicaciones que los policías nos dijeron, que era el repliegue. Ya había sonado la alarma en mi celular, pero esta vez sonó más bajito”, detalló.
Sin embargo, el protocolo a seguir es distinto para quienes se encuentran a bordo del convoy.
“Me tocó acá adentro, estuvo tranquilo, nada más nos dijeron que nos pegáramos a la pared y nos pegamos.
“Veníamos todavía adentro del metro y sonó el celular, siguió su camino y ya llegando nos bajamos y nos dijeron que nos pegáramos a la pared. Sí cooperamos”, explicó la usuaria Gloria del Ángel.
Una vez terminado el Simulacro los usuarios aguardaron la llegada de los convoyes para continuar sus trayectos y el servicio continuó operando con normalidad.


