- Clara Brugada, enviará al Congreso de la Ciudad una iniciativa para reconocer el bienestar emocional como un derecho humano y constitucional.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, enviará al Congreso de la Ciudad una iniciativa para reconocer el bienestar emocional como un derecho humano y constitucional.
“Incorporaremos en la Constitución la obligación del Gobierno de la Ciudad de México de implementar una política pública integral de atención a la salud mental”, afirmó la Mandataria.
Brugada dijo que se propondrá la creación de un nuevo derecho específico para que las juventudes cuenten con servicios públicos y gratuitos de bienestar emocional, prevención, acompañamiento, escucha, orientación y atención psicológica en sus escuelas.
“Esta iniciativa responde a la experiencia del programa ‘Vida plena, corazón contento’ y constitucionaliza recomendaciones internacionales formuladas por UNICEF y la OMS para acercar a las escuelas servicios de salud mental”, expuso.
Añadió que se buscará brindar protección jurídica al bienestar emocional al incluirlo en la Constitución.
“Además, enviaremos una propuesta legislativa para crear el Sistema de Bienestar Emocional.
“Este sistema deberá crear espacios de coordinación interinstitucional; una red territorial de atención; mecanismos comunitarios de prevención y estrategias de atención a emergencias emocionales”, detalló la Mandataria.
Brugada explicó que el programa logró llegar a más de un millón de personas alcanzadas: 908 mil estudiantes, 83 mil madres y padres y más de 24 mil docentes.
Para ello se destinó a 200 psicólogos y especialistas que generaron 13 mil atenciones como parte del programa; algunos casos fueron canalizados para atención especializada.
Y DESDEÑAN CONVOCATORIA
Los estudiantes del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) Coyoacán recibieron el lunes la invitación para acudir al evento en un evento público en el plantel.
Para motivar a los estudiantes a acudir, se prometió un convivio dirigido a aquellos que se gradúan, el cuál arrancaría terminado el evento de Brugada.
Pese a la invitación, apenas un puñado de estudiantes acudió a la cita, por lo que el espacio se llenó con funcionarios de distintas instituciones.
Aún así, sobraron sillas y mesas que quedaron amontonadas junto a la carpa.




