- El cierre definitivo del Ingenio San Pedro generó preocupación entre productores, trabajadores y autoridades de la región de Los Tuxtlas.
JORGE GONZÁLEZ
LERDO DE TEJADA, VER.- El anuncio del cierre definitivo del Ingenio San Pedro, ubicado en el municipio de Lerdo de Tejada, encendió las alarmas entre productores, obreros y autoridades de la región de Los Tuxtlas.
Advierten que la decisión podría desencadenar una de las crisis económicas más severas de los últimos años en esta zona cañera de Veracruz.
La empresa informó que la factoría dejará de operar al considerar que su continuidad ya no es económicamente viable, una determinación que impactará de manera directa a alrededor de siete mil productores de caña, además de cortadores, transportistas, trabajadores, proveedores y cientos de comercios que dependen de la actividad azucarera.
El dirigente nacional de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar, Javier Sánchez Chávez, confirmó el cierre y advirtió que las consecuencias irán mucho más allá de la planta industrial.
Tan sólo en la zona de abastecimiento del ingenio se cultivan entre 17 y 18 mil hectáreas de caña, cuya producción deberá buscar nuevos destinos para ser procesada, lo que incrementará significativamente los costos de transporte y reducirá la rentabilidad de los productores.
Además, la molienda de cerca de un millón de toneladas de caña tendrá que redistribuirse entre otros ingenios, muchos de los cuales ya operan cerca de su capacidad.
Ante el impacto que representa el cierre, organizaciones cañeras anunciaron que solicitarán la intervención tanto del Gobierno de México como del Gobierno de Veracruz para explorar alternativas que permitan rescatar la factoría o mitigar los efectos económicos sobre miles de familias.
Los dirigentes del sector adelantaron que buscarán reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum y con la gobernadora Rocío Nahle García, quien ya fue informada de la situación, con el objetivo de construir una estrategia que evite un colapso económico en la región.
Durante décadas, el Ingenio San Pedro fue uno de los principales generadores de empleo y derrama económica en municipios como Lerdo de Tejada, Saltabarranca, Ángel R. Cabada, Santiago Tuxtla, San Andrés Tuxtla, Tlacotalpan, Amatitlán y otras localidades del sur del estado.
Especialistas y representantes del sector estiman que el impacto económico podría superar los mil millones de pesos, debido a la afectación en toda la cadena productiva que gira alrededor de la agroindustria cañera.
Mientras tanto, trabajadores y productores permanecen en incertidumbre sobre el futuro de sus fuentes de ingreso y los mecanismos mediante los cuales serán cubiertos los pagos pendientes.
El Frente de Organizaciones Sociales y Económicas del Campo (Fosec) pidió la intervención urgente de las autoridades al considerar que el ingenio representa la principal fuente de empleo de la región y que su desaparición podría provocar una crisis social con efectos que se extenderán a miles de familias.
La organización advirtió que el cierre no sólo compromete la actividad agrícola, sino también el funcionamiento de comercios, servicios, transporte y otras actividades económicas vinculadas al sector azucarero.
El cierre del Ingenio San Pedro revive la preocupación por la situación que enfrenta la industria azucarera en Veracruz, uno de los principales estados productores de caña del país.
Líderes cañeros advirtieron que, si no se implementan políticas de apoyo para fortalecer la competitividad del sector, otros ingenios podrían enfrentar problemas similares en los próximos años, con el consecuente impacto para miles de productores y trabajadores que dependen de esta actividad para su sustento.




