Agoniza industria del entretenimiento

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  • Conciertos, teatros, cines, parques de diversiones… toda la industria del entretenimiento está en jaque por el impacto del Covid-19.
AILYN RÍOS / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Luego de casi un año de inactividad, las luces, la música de eventos en vivo, los juegos, las películas, y la diversión en general se está apagando.

Debido al impacto del Covid-19, la industria del entretenimiento en México entró en etapa crítica.

Pese a que algunos negocios como teatros, cines y parques de diversiones gozaron algunas reaperturas —previo a los segundos cierres en diversos estados del país— ha resultado insuficiente para que se aminoren los daños del contagio económico de la pandemia.

Para los parques y centros de diversiones ha sido un reto mantener el pago a más de 50 mil empleados directos y cumplir con sus obligaciones fiscales, además que han tenido que invertir en ajustes y protocolos de bioseguridad.

El 14 de enero de este año, más de 20 empresas del sector como Chuck E. Cheese, Kidzania, Recórcholis, Kataplum y Bolerama Coyoacán emitieron un exhorto para pedir apoyo a todos los niveles de gobierno y a los bancos.

“Quienes firmamos este exhorto representamos más de 500 puntos a nivel nacional, el impacto que hemos tenido en estos 10 meses que hemos estado cerrados o con ingresos reducidos ha sido superior a los 10 mil millones de pesos”, mencionó Carlos Gil, director general de Chuck E. Cheese.

Papalote Museo del Niño, por lo grave de su situación financiera, comenzó una campaña de donativos para obtener 50 millones de pesos para poder cubrir los costos operativos, que incluyen los sueldos de 159 colaboradores y el mantenimiento del museo mientras permanezca cerrado.

Los recursos le permitirían reabrir en noviembre de 2021 y, si no los reúne, cerrará definitivamente.

Por otra parte, los teatros ya no buscan ser un negocio con ganancias, con generar ingresos para pagar la nómina y mantener los empleos que generan es suficiente, dijo Morris Gilbert, director de MejorTeatro.

Calculó que se han perdido por lo menos 400 empleos directos en todos los departamentos de las obras teatrales que agrupa, a esto se suma el impacto a taxistas, restaurantes e incluso vendedores ambulantes que se beneficiaban de la actividad teatral.

El director descartó que los teatros puedan reabrir sin las condiciones que garanticen que no haya nuevos cierres, pues retomar y otra vez parar las actividades es muy costoso.

Para los espectáculos masivos en vivo, como conciertos y festivales, que suspendieron actividades desde marzo pasado la situación no es mejor.

Durante 2020 la Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), que opera Ocesa, vendió únicamente 80.6 millones de dólares en boletos, una caída de 66.4 por ciento respecto al año anterior, cuando ingresó 240.3 millones de dólares.

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