Llega a un punto crítico deuda oculta de China

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Llega a un punto crítico deuda oculta de China
  • China está intentando desactivar una bomba de tiempo financiera que podría dañar gravemente su sistema bancario.
GUADALUPE OVIEDO GONZÁLEZ / AGENCIA REFORMA

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.- China está intentando desactivar una bomba de tiempo financiera que podría dañar gravemente su sistema bancario.

 Las ciudades y provincias de todo el país han acumulado una enorme cantidad de deuda oculta tras años de endeudamiento y gasto desenfrenados. El Fondo Monetario Internacional y los bancos de Wall Street estiman que la deuda pública total por pagar fuera de la hoja de balance ronda entre los 7 y los 11 millones de millones de dólares. Eso incluye bonos corporativos emitidos por miles de los llamados vehículos financieros de gobiernos locales, que pidieron dinero prestado para construir carreteras, puentes y demás infraestructura, o para financiar otros gastos.

 Nadie conoce el total real, pero durante el año pasado quedó muy claro que los niveles de deuda de los gobiernos locales se han vuelto insostenibles. El crecimiento económico de China se está desacelerando y el país está luchando contra presiones deflacionarias que harán más difícil para los gobiernos locales mantenerse al día con sus pagos de intereses y capital.

 Los economistas dicen que una porción significativa de la deuda oculta -sus estimaciones oscilan entre 400 mil millones y más de 800 mil millones de dólares- es particularmente problemática y corre un alto riesgo de impago.

Las autoridades chinas se han dado cuenta de que los riesgos para la estabilidad financiera y el crecimiento general del país se han vuelto demasiado grandes para ignorarse. Están tratando de abordar el problema de manera más sistemática y están comenzando a canjear parte de la deuda oculta por deuda pública nueva, y explícita.

La gran preocupación es que una ola de impagos pueda extender las pérdidas por todas partes. Esto podría convertirse rápidamente en una crisis financiera nacional si los mercados crediticios se paralizan y los depositantes minoristas y corporativos comienzan a preocuparse por la estabilidad financiera de los bancos que poseen una gran cantidad de bonos de gobiernos locales.

“Una vez que incumple un vehículo de financiamiento del Gobierno local, la situación puede fácilmente salirse de control”, dijo Yao Yu, fundador de YY Rating, una firma china independiente de investigación crediticia. Los bonos de vehículos de financiamiento de gobiernos locales representan cerca de la mitad del mercado interno de bonos corporativos de China, arrojan datos de Wind, y los incumplimientos podrían asfixiar el financiamiento para otros prestatarios si muchos inversionistas y compradores de bonos se alejan.

A principios de noviembre, el Gobierno central de China dijo que concede “gran importancia a la prevención y resolución del riesgo de deudas ocultas de los gobiernos locales”. También se advirtió a los banqueros y funcionarios de los gobiernos locales que serían responsables de por vida si acumulaban nueva deuda oculta.

Pan Gongsheng, Gobernador del Banco Popular de China, indicó en un foro financiero en Beijing el mes pasado que el banco central también proporcionaría apoyo de liquidez de emergencia a regiones con cargas de deuda relativamente altas. Consideró que la deuda pública total de China no es alta según los estándares internacionales y que el país está tomando medidas -incluyendo el refinanciamiento de la deuda- para mitigar el riesgo que plantea su deuda de los gobiernos locales.

Moody’s Investors Service rebajó ayer su perspectiva sobre la calificación crediticia de China de estable a negativa, porque es probable que el país brinde más apoyo a los gobiernos locales y a las paraestatales que se encuentran en dificultades financieras. La compañía de calificación crediticia también citó riesgos para el crecimiento económico de China. Moody’s califica a China como A1, una calificación de grado de inversión que está cuatro niveles por debajo de su máxima calificación triple A.

Algunas ciudades y provincias están empezando a mostrar apuros financieros después de que una brutal crisis inmobiliaria provocó una caída en los ingresos de los gobiernos locales por la venta de tierras. Tres años de fuertes gastos para contener la pandemia de Covid-19 también han agotado sus arcas.

“En muchas regiones y provincias económicamente más débiles, hemos visto desastres apenas librados y malabares de último minuto para pagar los bonos públicos. Ha atraído más atención del Gobierno para ayudar a aliviar estos problemas inmediatos de liquidez”, dijo Chris Yip, analista de crédito de S&P Global Ratings.

Ha habido una presión urgente para que los gobiernos locales emitan los llamados bonos especiales de refinanciamiento para reemplazar parte de su deuda fuera de las hojas de balance.

Desde octubre, cerca de 30 provincias y ciudades chinas han recaudado el equivalente a unos 200 mil millones de dólares en esta clase de bonos. La recaudación de fondos se realizó principalmente en regiones con alto apalancamiento, incluyendo las provincias de Guizhou y Yunnan, y la ciudad de Tianjin. Los canjes de deuda han ayudado a reducir el riesgo de inminentes impagos de deuda de los gobiernos locales, al otorgar a los gobiernos locales más tiempo para conseguir fondos.

“No es suficiente, pero creo que esto es sólo el comienzo”, señaló Robin Xing, economista titular de Morgan Stanley para China, sobre los intercambios de deuda que se han realizado hasta ahora. Él calcula que se necesitarán al menos 700 mil millones de dólares en canjes de deuda para resolver la mayor parte de la emproblemada deuda oculta.

“No se trata realmente de un plan de reestructuración, sino de un plan de refinanciamiento. Deja en su lugar la mayoría de los problemas con la deuda de los gobiernos locales”, dijo Logan Wright, director de investigación de China en Rhodium Group, una firma de investigación. Un reporte coescrito por Wright el mes pasado decía que las extensiones o canjes de deuda perjudicarán el crecimiento económico de China a largo plazo porque se necesitarán más recursos fiscales para el pago de la deuda.

“Los mercados aún deberían estar preocupados por el riesgo de impago a corto plazo y el contagio financiero resultante de la deuda (de los vehículos de financiamiento de los gobiernos locales)”, dice el reporte de Rhodium.

La mayoría de los vehículos de financiamiento de los gobiernos locales depende actualmente de subsidios o inyecciones de capital de los gobiernos locales y de financiamiento externo. La mayoría no genera suficiente efectivo de sus operaciones para cubrir sus pagos de intereses, mencionó Zhang Ning, economista senior en UBS, después de que su equipo analizó los estados financieros de casi 3 mil empresas.

La solución a más largo plazo, que podría ser difícil de lograr, involucraría reestructurar la deuda de algunos vehículos de financiamiento de los gobiernos locales y convertirlos en empresas comercialmente viables. “El objetivo no es salir libre de deudas, sino que se conviertan en empresas suficientemente rentables que no dependan de los gobiernos para obtener financiamiento y apoyo”, dijo Yip de S&P.

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