Filman la cinta ‘Venganza Silenciosa’ en México

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Filman la cinta 'Venganza Silenciosa' en México
  • Venganza Silenciosa es el regreso del cineasta John Woo a una producción occidental.
MARÍA FERNANDA TÉLLEZ ALBARRÁN / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Joel Kinnaman (The Killing, Escuadrón Suicida) está convencido de que menos siempre equivale a más.

Venganza Silenciosa, el regreso del cineasta John Woo a una producción occidental, le permitió, dijo el actor sueco, reforzar esa idea.

Ubicada en época navideña, la película, que llega este jueves a cines, es un “rara avis” en las carteleras: un filme de venganza, con mucha acción, pero sin palabras.

Sí, carente de diálogos entre los personajes, algo que Kinnaman jamás había experimentado a este nivel.

“Usualmente en mis proyectos trato de eliminar la mayor cantidad de diálogos que me sea posible, porque pienso que es más interesante contar la historia sin pronunciarla, para que la audiencia construya la historia en su cabeza. El público, al leer tu rostro, se convierte en cocreador, proyecta en ti lo que piensa

“Si puedes hacerlo entender lo básico que sucede en la trama, pero sin pronunciarlo, se involucra con la historia de otra manera”, dijo.

Venganza Silenciosa elevó a la enésima potencia ese gusto del oriundo de Estocolmo, de 44 años y 1.90 de estatura.

Gente se reunió con la estrella en 2022, durante una pausa del rodaje de la película, que se llevó a cabo en México.

Woo (A Better Tomorrow, The Killer, Hard Boiled), famoso por sus cintas de crimen y violencia, siempre con un hiperestilizado sentido visual, transformó locaciones de CDMX y el Estado de México en el ficticio pueblo Las Palomas.

Ahí ocurre la desgracia para Godluck, el hombre interpretado por Kinnaman: previo a Navidad, una bala perdida en un tiroteo entre pandillas impacta en su pequeño hijo.. y lo mata.

“Va tras estos criminales y acaba con un disparo en la garganta, que queda destruida, y pierde la habilidad de hablar. Despierta en el hospital. No sólo está en un hoyo emocional, pues perdió a su hijo, la peor pesadilla que existe, sino que no puede hablar.

“Es incapaz de reconectar con la vida, con cualquier cosa. Empieza a sumirse en una corriente autodestructiva. Se obsesiona entonces con esta pandilla que fue responsable. Es su única motivación”, resumió.

Kinnaman habló desde un edificio en la Colonia Guerrero, que fue transformado en la estación de Policía de Las Palomas, pero también en el refugio de Playa (Harold Torres), el líder criminal, para el enfrentamiento climático.

Mientras el sueco se tomaba un descanso, Woo dirigía al rapero convertido en actor Kid Cudi, quien interpreta a Vassell, un detective que investiga la violencia en el pueblo.

Kinnaman calificó colaborar con Woo como una de las más ricas experiencias de su vida, una lección al nivel de lo que vivió cuando fue dirigido por Jonathan Demme (El Silencio de los Inocentes) en la serie The Killing.

“John Woo es famoso por ser el maestro de la cámara. El operador, el director de fotografía y yo nos hemos estado regodeando con la manera en que él cuenta la historia con la cámara, con los movimientos”.

“Es cool hacer algo así en el género de acción, porque hay muchas secuencias emocionantes, que le dan energía a la película. Son dinámicas, grandes, peleas realistas, violentas, a muerte… con disparos y acción en auto”.

Cuando Gente se reunió con él, Kinnaman dijo que estaba adorando su aventura mexicana: se alojaba en la Colonia Condesa, un barrio que le encantaba, y la comida lo había dejado también sin palabras.

Intentaba decir algunas frases en español (“pinche puto” y “carajo” estaban entre sus expresiones favoritas), idioma que había decidido estudiar para desenvolverse mejor con los los técnicos de la producción.

“Es un honor rodar aquí. Este País tiene una tradición muy rica de cine, algunos de los mejores directores del mundo: Iñárritu, Cuarón… También los fotógrafos. Muchos de los mejores del mundo son de México”.

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