Alex Torres… de paletero a ¡saiyajin!

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Alex Torres… de paletero a ¡saiyajin!
  • Alex Torres es el primer mexicano en animar Dragon Ball, reclutado por Toei Animation, se integró a la serie Dragon Ball Daima.
MARIO ABNER COLINA / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- De niño, Alex Torres llenaba libretas con dibujos del guerrero Goku, héroe del anime Dragon Ball, uno de los más exitosos de la historia. Fantaseaba, al igual que infinidad de mexicanos, con sus aventuras.

Pero hasta ahí llegaba su ensoñación, recuerda ahora en entrevista. Crecer y formar parte, a futuro, del equipo de animadores de la franquicia, le parecía un despropósito. Ni las esferas del dragón de la trama, esas que cumplen deseos, podrían con algo así

“En esa época no se podía pensar en Dragon Ball. Deja tú los latinos, ni los extranjeros participaban. Todos eran japoneses.

“Yo sentía que era tan imposible entrar a Dragon Ball que ni siquiera me atrevía a imaginarlo. Decía: no se puede, con que trabaje en anime ya está”, admite.

Se le cumplió. Proveniente de una familia ajena a lo artístico, sino con un negocio paletero en el que ayudaba, Torres se forjó un camino en el medio con una tenacidad que haría sentirse orgulloso al saiyajin.

Es el primer mexicano en animar Dragon Ball. Reclutado por Toei Animation, se integró a la serie Dragon Ball Daima (secuela de Dragon Ball Z), último proyecto del fallecido artista Akira Toriyama, transmitido por MAX.

Cuenta que cuando hace unos días vio la emisión de uno de los dos episodios en los que participó, sintió alivio. Algo muy dentro de él le hacía creer que las horas dedicadas al proyecto habían sido sueño.

Las secuencias a su cargo no son cualquiera. Goku, transformado en súper saiyajin 4, combate contra el antagonista, el todopoderoso Gomah, y decide atacarlo con su técnica emblemática: el kamehameha.

“Fue un honor, pero también era una súper presión. Imagínate: yo soy el primer mexicano. Tenía miedo, porque o podía abrir más puertas o cerrarlas”, reconoce el artista, quien tiene 34 años.

“Estoy agradecido con Toei y todo el equipo por darme la confianza. Yo voy entrando, soy nuevo, les gusta mi trabajo y me dan la confianza de: ‘rífate esta escena, de las importantes'”.

Para Torres, nacido en Veracruz pero crecido en Michoacán, la perseverancia ha sido la clave, lo mismo que tropezar, pero siempre volverse a levantar. Tal y como enseña siempre Goku.

“Creo que si en Latinoamérica Goku fue tan importante es porque todos empatizamos con eso. Crecimos en un país donde todo está bien complicado.

“Hay gente que nace ya con lana, siendo el más fuerte. A muchos nos toca ser Goku, un guerrero de clase baja… no sabes ni cómo la vas a armar. Pero está eso de ‘no me voy a rendir, voy a seguir'”.

Dragon Ball Daima supone para Torres, hasta el momento, la cima de una aventura de pasión creativa que ha sabido convertir en su profesión. En su currículum aparecen otros animes como One Piece o Jujutsu Kaisen.

El mexicano tomó cursos de animación en la universidad, pero adquirió sus conocimientos del estilo anime de manera autodidacta. Dio sus primeros pasos en la industria nipona en Tonari Animation, que cerró operaciones hace unos años.

“Mandé mi reel, tardaron meses en contestarme, pero les gustó mi trabajo. Empecé con cosas bien pequeñas, locales, pero de ahí entré a mi primer anime, Shadowverse Flame”.

Torres, quien actualmente vive en Portugal, ahora ofrece talleres. Aliado con algunos amigos, fundó un estudio, Kaiser Animation, para impulsar talento mexicano.

“Tengo convenio con estudios de Japón, nos mandan chamba y meto a muchos de los chavos que toman cursos conmigo o trabajan conmigo.

“Es para empezar a dar esas oportunidades que a mí me costaron mucho. Es más fácil”.