- La industria juguetera en México se prepara para un escenario más complejo a partir de este año.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- La industria juguetera en México se prepara para un escenario más complejo a partir de este año, en medio de tensiones comerciales entre México y China, donde se producen la mayoría de los juguetes que se venden en el País.
A decir de Victor Laustalot, presidente del Consejo de Administración de Grupo Juguetrón, una de las cadenas más relevantes del sector, el aumento de aranceles a partir del primer día este año implicará una elevación de precios generalizada en los juguetes en los siguientes meses.
“Para esta temporada (de venta de juguetes de diciembre de 2025 al 6 de enero de 2026) todavía no afectará el tema de aranceles.
“A partir de enero de 2026 sí va a afectar, porque el arancel que había del 15 por ciento ahora va a ser de 20 por ciento y el efecto yo creo que lo vamos a sentir para la próxima temporada”, dijo en entrevista durante la Expo Juguetrón, que este año celebra su 20 aniversario.
Ante ello, consideró que los consumidores podrían aprovechar todavía en estos días precios más accesibles en juguetes, en comparación con los que vendrán en los siguientes meses.
Actualmente, el mercado mexicano de juguetes depende en gran medida del exterior. De acuerdo con Laustalot, alrededor de 85 por ciento de los juguetes que se venden en el País son importados, principalmente desde Asia, con China como actor central. El 15 por ciento restante se fabrica localmente.
Detalló que, aunque grandes marcas como Lego y Mattel cuentan con plantas de producción en Monterrey, los juguetes que se fabrican ahí no siempre se destinan al mercado nacional, lo que mantiene la alta dependencia con Asia.
“La industria juguetera está basada en Asia. Hay producción en Vietnam y otros países, pero China sigue siendo el jugador clave”, afirmó el directivo. Esta estructura hace que cualquier ajuste arancelario o tensión comercial tenga un efecto inmediato en la cadena de suministro.
Insistió en que el reto de mantener un mercado de juguetes boyante en México no solo es logístico, sino también comercial.
Admitió que en un contexto de inflación que no cede a la baja y ahora mayores costos de importación, las jugueterías han buscado contener los incrementos de precios constantemente para no desincentivar sus ventas.
Expuso que en los años recientes, pese a que la pandemia generó desabasto pero sobre todo mayores costos logísticos para traer juguetes al País, los aumentos de precios se han mantenido en rangos moderados que han osculado entre 4 y 5 por ciento, por lo que las jugueterías han apostado a promociones constantes para incentivar el consumo, especialmente en temporadas clave como El Buen Fin, Navidad y Reyes Magos.
“Es un mercado de promociones. Tratamos de cuidar mucho el precio para no impactar de golpe al consumidor”, puntualizó.


