- Las aerolíneas han avanzado en políticas de género que mejoran liderazgo, desempeño y calidad de vida laboral.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- En los últimos años, las políticas de género en las aerolíneas han avanzado no sólo en materia de liderazgo, sino también en aspectos que buscan mejorar el desempeño laboral y la calidad de vida del personal.
Yessica Camuñas, secretaria de Género e Igualdad Sustantiva de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), expuso que en aerolíneas como Aeroméxico hay 164 mujeres piloto, lo que representa siete por ciento del total de la plantilla.
En contraste, en empresas como Más de Carga sólo hay tres mujeres piloto, aproximadamente cinco por ciento de su fuerza laboral.
Explicó que uno de los mayores avances es el convenio de embarazo de Aeroméxico, considerado de los mejores en la industria nacional e internacional, ya que permite a una piloto dejar de volar inmediatamente tras notificar su embarazo, sin perder su salario.
“Esto es algo que no pueden hacer las mujeres piloto de Volaris y Viva; en Más de Carga deben seguir volando embarazadas o, en su caso, ser reasignadas a otras tareas para conservar su sueldo, aun cuando no fueron contratadas para ello”, destacó.
En aerolíneas internacionales, detalló Yessica Camuñas, las pilotos embarazadas pueden volar hasta los seis meses de gestación.
Este convenio fue firmado en 2019 y actualmente se encuentra en proceso de actualización para incluir temas relacionados con la lactancia.
“Ahora buscamos que también se garantice el pago de los seis meses que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la alimentación”, destacó.
Además, se impulsa que las pilotos puedan realizar vuelos radiales, que les permitan regresar a casa todos los días, no sólo durante el primer año de vida de su bebé, sino hasta los dos años.
Otro de los ejes de trabajo es la atención de la violencia y el acoso laboral, a través de un protocolo que brinda acompañamiento psicológico y legal tanto a mujeres como a hombres.
“Aunque la participación femenina sigue siendo baja, cada vez hay más mujeres involucrándose en el sector”, puntualizó Yessica Camuñas.
Por su parte, José Suárez, vocero de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), indicó que en México la participación femenina entre pilotos es de siete por ciento, frente a un promedio mundial de cinco por ciento, lo que refleja avances, pero también un amplio margen de mejora.
Recordó que en 2019 la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) lanzó la campaña 25by2025, una iniciativa para promover la diversidad de género en la industria aérea.
El objetivo era incrementar 25 por ciento la presencia de mujeres en puestos de liderazgo y en áreas con baja representación femenina, como pilotos y operaciones.
“En algunos rubros se alcanzó la meta, pero en el caso de pilotos no se logró, ni a nivel mundial ni en México o Latinoamérica; Aun así, se sigue impulsando la participación de las mujeres en el sector”, afirmó.
Rogelio Rodríguez, especialista en aviación, coincidió en que se han creado políticas de género que no sólo benefician a las mujeres piloto, sino también a mecánicas, controladoras aéreas, personal técnico aeronáutico y otras áreas.
Sin embargo, advirtió que en los puestos directivos persiste un rezago, ya que en México aún no ha habido mujeres al frente de aerolíneas como directoras generales.
“Todavía existe el desafío de tener mujeres en el máximo nivel de dirección”, apuntó.
Añadió que los contratos colectivos de trabajo, así como las relaciones con sindicatos como ASPA y la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA), incluyen cláusulas vanguardistas en materia de cuidados parentales.
Rogelio Rodríguez destacó que la aviación ha marcado pauta para otros sectores, en parte porque el manejo de la fatiga es crítico para la seguridad operacional.
“El estrés o el cansancio pueden poner en riesgo una operación aérea; por ello, las mujeres embarazadas en este sector suelen tener más días de descanso de los que marca la Ley Federal del Trabajo”, explicó.
Señaló que México se encuentra en un nivel estándar frente a otros países, pero recordó que las alianzas comerciales entre aerolíneas también exigen programas uniformes en materia de equidad y bienestar laboral.


