- La organización de artistas plásticos y escritores Laureles del Arte rindió un homenaje a la autora Elena Poniatowska.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- La organización de artistas plásticos y escritores Laureles del Arte rindió un homenaje a la autora Elena Poniatowska, celebrado en la sede de la fundación que lleva el nombre de la periodista.
Emotivo y cercano, el evento consistió en la presentación de pinturas y poemas dedicados a la autora, quien admiró las obras dispuestas en el patio de la fundación, en la colonia Escandón, y escuchó los textos en su honor.
“Éste es un homenaje para ti, un homenaje más y un homenaje que lo hacen 40 corazones, es decir, 40 artistas que han dibujado, han escrito y te han pensado”, celebró su hijo Felipe Haro, presidente de la Fundación Elena Poniatowska.
Amenizado por el cuarteto de boleros Los Aries, el homenaje se vivió como una reunión de artistas en torno a una figura tutelar.
Cada estrella que hay en el universo tiene su propio brillo, pero dentro de esos brillos hay estrellas superiores.
“Hay estrellas como la supernova y esas estrellas tienen luz infinita, así como nuestra Elena Poniatowska”, elogió Mario Estévez, organizador de Laureles del Arte.
“Hay otras estrellas que, a través del tiempo, ya no están, pero siguen emanando luz. Y eso lo hablamos en tierra de estrellas.
“Para nosotros no solamente es un personaje al cual le rendimos homenaje o tributo, simplemente es un ser que va a trascender; se convierten en leyendas vivientes y que son luz para otros artistas”, declaró.
Además de la exposición de pinturas, las poetas Marlene Pasini y Blanca Oralia Arce, junto con los poetas Javier Carrizosa y Julián Alberto Guillén, leyeron al micrófono sus textos para la autora de “La noche de Tlatelolco” y “Hasta no verte Jesús mío”.
Elena Poniatowska correspondió el gesto con un breve discurso: “Estoy muy conmovida, muy sorprendida, de veras agradecida como no pueden imaginarlo”, dijo.
“He estado enferma y salir de la enfermedad para encontrarme con ustedes es como llegar al cielo; es un hecho luminoso y un hecho que recibo con mucha emoción, tanta que es mejor el silencio.
“Que ustedes se vayan pensando que han hecho una acción muy buena y una acción que yo voy a agradecer, a mis 93 años, y que toda la vida se lo agradeceré. Es muy bonito salir de la cama y llegar al paraíso”.
Tanto Elena Poniatowska como los participantes recibieron una escultura con la efigie de la autora, mientras que una parte de las pinturas fueron donadas a la fundación.
En el homenaje, Haro Poniatowski aprovechó la ocasión para resaltar la importancia de apoyar a las organizaciones culturales independientes y, particularmente, en lo tocante al archivo de su madre.
“Nosotros como familia decidimos que el archivo se quedara en México, pero necesitamos mucho apoyo, porque este archivo es histórico, que ya ve a este México de 50 años para acá, o de 70 años para acá.
“¿Por qué hablo de 70 años? Porque estoy tomando el primer libro que hizo Elena, que se llama Lilus Kikus (1954), quien en este año 2026 cumple 94 años y está aquí con nosotros”, abundó.
Recordó que la convocatoria para el Concurso Iberoamericano de Cuento y Novela Elena Poniatowska Amor sigue abierta hasta el 21 de marzo.


