- Rosario Piedra presentó ante la Comisión Permanente su informe del primer año de su segundo periodo al frente de la CNDH.
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CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, presentó ayer ante la Comisión Permanente su informe de labores correspondiente al primer año de su segundo periodo al frente del organismo autónomo y destacó que los tiempos de opacidad ya habían quedado atrás.
Durante su intervención, la titular de la CNDH aseguró que actualmente la CNDH es el organismo con más productividad y eficiencia del mundo, además de que en su gestión se han dejado atrás privilegios y décadas de simulación, opacidad y subordinación al poder político.
Se quejó de que el trabajo no ha sido fácil, porque a cada paso, han tratado de ponerle freno y de desvirtuar su trabajo. No obstante, afirmó que ahora el País cuenta con una CNDH distinta.
Sin embargo, fue criticada por legisladores de la Oposición, quienes la acusaron de negar la crisis de desapariciones forzadas en el País y de callar ante las violaciones a los derechos humanos ocurridas en los Gobiernos de Morena.
La emecista Laura Hernández reprochó que Piedra Ibarra se pronunciara a favor de la prisión preventiva oficiosa y su ampliación, a pesar de que organismos internacionales recomendaron eliminarla porque, afirmó, violenta la presunción de inocencia.
En cambio, la priisita Ana González acusó a Piedra Ibarra de presentar datos maquillados completamente diferentes a la realidad que vive un País “ensangrentado” y “lleno de balas” como México.
La legisladora detalló que, de acuerdo con organismos internacionales como Human Rights Watch, nueve de cada 10 homicidios en el País quedan sin castigo, mientras que Amnistía Internacional señala más de 120 mil casos de desapariciones forzadas en México que, hasta la fecha, no han tenido respuesta.
Por su parte, la panista Guadalupe Murguía sostuvo que la gestión de Piedra Ibarra se ha caracterizado por la falta de resultados, los silencios, las omisiones y la falta de autonomía.
Indicó que la presidenta de la CNDH carece de legitimidad de origen dadas las simulaciones en los procesos en los que fue electa y ratificada, pero advirtió que tampoco ha tenido interés por adquirirla, toda vez que ha sido señalada por priorizar investigaciones históricas y callar ante violaciones a los derechos humanos recientes, como las detenciones de manifestantes de la marcha de la llamada Generación Z.


