- La Península de Yucatán se mantiene como una de las regiones con menor incidencia delictiva en carreteras federales.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- La Península de Yucatán se mantiene como una de las regiones con menor incidencia delictiva en carreteras federales, informó Andrés Javier Poot Alonso, secretario general de la Alianza Mexicana de Organizaciones Transportistas (Amotac).
Durante su balance sobre la seguridad en el sector, el representante señaló que, a diferencia de los corredores logísticos del centro del país, los estados de la región registran cifras mínimas de robos a unidades de carga.
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública al cierre de 2025, Quintana Roo registró 13 casos de robo a transportistas, mientras que Yucatán reportó un solo evento y Campeche se mantuvo sin incidencias.
Estas cifras contrastan con el panorama nacional, donde se contabilizaron seis mil 263 delitos de este tipo; de ellos, el Estado de México concentró tres mil 114 casos, seguido por Puebla con mil 609, San Luis Potosí con 419 y Michoacán con 391.
Poot Alonso atribuyó la tendencia a la baja en la región a la implementación de retenes, revisiones constantes y el despliegue de la Guardia Nacional en las vías de comunicación.
“Aquí en la Península de Yucatán ha habido pocos robos; donde verdaderamente tenemos problemas es pasando Villahermosa, Tabasco, Veracruz, Puebla, Hidalgo, Guanajuato y el Estado de México.
“Es ahí donde hemos tenido problemas bastante graves, pero yo creo que los índices poco a poco están bajando y esperemos que a la brevedad posible se resuelva para el autotransporte federal”, expresó.
En el ámbito administrativo, la Amotac mantiene mesas de trabajo con el Instituto de Movilidad de Quintana Roo para agilizar la gestión de licencias y permisos.
El objetivo es estandarizar los criterios entre estados y municipios para evitar demoras operativas o cobros duplicados a los transportistas que ingresan desde entidades aledañas.
Respecto a la integración del servicio de carga en el Tren Maya, el sector no prevé afectaciones inmediatas. Poot Alonso estimó que el impacto real de este sistema se observará en un periodo de dos a tres años.
Ante este escenario, los transportistas enfocan sus esfuerzos en la renovación de equipos y unidades, bajo la premisa de que el ferrocarril funcionará como un complemento logístico y no como una competencia directa para las actividades de autotransporte.


