- Para el Consejo Mexicano de Comercio Exterior es urgente crear un plan de contingencia ante la caída de los sistemas aduanales como la que se presentó este miércoles a nivel nacional.
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MONTERREY, NL.- Para el Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) es urgente crear un plan de contingencia ante la caída de los sistemas aduanales como la que se presentó este miércoles a nivel nacional.
Ayer, una falla en el sistema central provocó largas filas de tráileres en las aduanas de Reynosa y de Nuevo Laredo con destino a Estados Unidos.
Javier Cendejas, presidente del Comce Noreste, advirtió que las fallas en las más de 50 aduanas del país causan un “efecto látigo” que se resiente incluso una vez que se reanudan las operaciones.
Pero en casos como Nuevo Laredo, por donde cada día cruzan entre 12 mil y 14 mil camiones con mercancías, o Manzanillo, por donde pasan desde productos perecederos hasta piezas clave en la producción automotriz, sostuvo que el impacto es mayúsculo y se extiende incluso más allá del comercio.
“Hay que empezar a trabajar en apoyar a la autoridad en lo que crea necesario para tener un plan de contingencia constante y sostenido.
“No puede estar el comercio exterior ligado a un hilo, que de repente se puede caer el sistema y pasar esto (lo de ayer)”, advirtió Javier Cendejas.
La caída en el sistema tuvo varias intermitencias y fue hasta alrededor de las 15:00 horas cuando se reanudaron las operaciones.
Sin embargo, el efecto implica desde un mayor tiempo de espera de los camiones, con afectaciones a los conductores, hasta un incremento en los costos de almacenamiento y el requerimiento de personal disponible para mantener la operación de aduanas las 24 horas del día.
“El llamado es que no puede permitir el comercio exterior este tipo de situaciones; en un año para atrás han pasado seis, ya siete veces, una de ellas se cayó un día completo y no vemos que haya una contingencia inmediata”, refirió Javier Cendejas.
Por su parte, Eduardo Garza, presidente del Comce Noreste Laredo, Texas, indicó que el caso de Nuevo Laredo reviste una sensibilidad especial debido a que por ahí cruza aproximadamente 45 por ciento del movimiento terrestre de mercancías a nivel nacional.
No obstante, reconoció que, si bien las fallas en el sistema de aduanas ya no son tan recurrentes como en años previos,
“Bajo esta condición, cualquier variación técnica, por mínima que sea, se refleja de forma inmediata en tiempos de cruce, generación de filas y presión logística para transportistas, agentes aduanales y empresas exportadoras e importadoras”, sostuvo.
Andrés Franco Zaldívar, director del Comce Noreste, señaló por separado que estos acontecimientos pegan las entregas “justo a tiempo” de las cadenas de valor de sectores como el automotriz y el de electrodomésticos.
Zelina Fernández, directora de Index Nuevo León, coincidió que esas intermitencias en el servicio afectaron en demoras en los cruces.


